La crisis demora los cuatro proyectos de variante en el tramo Laciana-AP-66
Las obras que sustituyen a la frustrada autovía minera, pendientes de presupuesto.
Villablino y la autopista León-Campomanes (AP-66) no se enlazarán con una autovía, como se había anunciado. La Consejería de Fomento y Medio Ambiente acaba de aprobar el estudio informativo definitivo del denominado Eje Subcantábrico y rechaza ampliar la CL-626 con un doble carril por la repercusión que generaría sobre los espacios naturales y las poblaciones de osos y urogallos de la zona, según publicaba el Boletín Oficial de Castilla y León el pasado 22 de marzo.
El proyecto, que tampoco gozaba del visto bueno de los vecinos por temor a quedar aislados, se ha evaporado, tras siete años de trámites, en favor de la construcción de cuatro varientes en los pueblos de Villaseca de Laciana, Piedrafita de Babia, Cabrillanes y Truébano, junto con un túnel desde la salida de la autopista AP-66 hasta Pobladura de Luna, que ahorra cuatro kilómetros del trayecto del pantano.
La Consejería sólo da de paso las alternativas que suponen mejorar la actual carretera autonómica CL-626 con variantes de población y reitera su rechazo a la conversión del vial en autovía hasta Caldas de Luna (36,7 kilómetros) o el denominado túnel del Oblanca (36,2 kilómetros). Tampoco acepta el corredor sur por Omaña, aprovechando el trazado de la LE-493 hasta la AP-66 a la altura de la Magdalena (58 kilómetros).
Otras actuaciones
La Asociación Montaña de Babia y Luna confía en que la aprobación definitiva del «Estudio Informativo para la Autovía CL-626 en el tramo entre Villablino y la AP-66 no solo suponga el desbloqueo de esta obra, sino que también ayude al impulso de otras infraestructuras de comunicación igualmente necesarias para la vertebración del territorio, como el asfaltado de la pista de Torrestío a la Farrapona, o la construcción del acceso al Puerto de Pinos», indican.
La concluyente apuesta de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente por las alternativas de la autovía con un menor impacto ambiental, que eran las que apoyó la asociación, y una mejor adecuación a las necesidades de estas comarcas, «debe complementarse ahora con un apoyo decidido por consolidar las conexiones con el Principado de Asturias a través de estos dos pasos de montaña, lo cual supondría un importante espaldarazo para el desarrollo turístico y económico de los vecinos de Babia y Luna», precisan.
Ahora queda realizar los proyectos de cada variante y el túnel, según indica la Junta.
Montañas de Babia y Luna cree que «en vez de plantear unos proyectos absolutamente descabellados e inviables económica y ambientalmente, hubeira sido mejor realizar hace años la variantes ahora informadas favorablemente o destinar el dinero derrochado en estudios informativos inviables (unos 600.000 euros) en asfaltar carreteras muchos más necesarias». La organización también se alegra de que las variantes propuestas en las localidades de Villafeliz y Huergas de Babia se descartasen del proyecto, obras que fueron muy criticadas por los vecinos.