Piden tres años de prisión al dueño de una empresa de cecinas por una estafa
. El Ministerio Fiscal sostiene que realizaba compras sin pagar o abonando cheques que no tenían fondos.
A.C.C., propietario de una empresa de cecinas y su socio S.M.P. se enfrentan a una pena de tres años de prisión acusados de un delito de estafa por el que el Ministerio Fiscal propone que sean juzgados. La vista oral tendrá el próximo día 20 de junio, a partir de las 10.30 horas de la mañana en el juzgado de lo Penal número 1 de los de León.
La defensa de los dos imputados solicita la libre absolución. El primero se declara completamente ajenos a los hechos que se le imputan y el segundo, que tenía antecedentes penales aunque no son computables, niega su participación en los hechos.
Según la versión del Fiscal, los dos montaron una trama, acompañados de un tercero. Pusieron en marcha un mecanismo contactando con ganaderos, a los que les compraban piezas de vacuno y de bovino aparentando ser solventes y de toda confianza.
Así, el segundo procesado dirigió a las actuaciones realizando las compras en persona y el propietario de la empresa de cecinas ponía sus instalaciones como sede para la recepción de la carne y para darle salida en el mercado, aprovechando que disponía de una fábrica de embutidos y de una sala de despiece.
Realizaron ambos operaciones varias, hasta nueve, por importe total de 33.118 euros. La más importante elevó su montante a 8.700 euros, otra fue de 4.000 y hubo varias de 1.00 y 960 euros, de acuerdo a la versión que presenta el Ministerio Público en su escrito de acusación.
Las cuentas con las que operaban tenían la firma de la novia de uno de los imputados y otra figuraba sin saldo. El importe total de lo defraudado fue de 33.118 euros y los perjuicios que se causaron ascendieron a 5.198 euros.
Por un delito de estafa continuada se pide una pena de tres años de prisión y las correspondientes indemnizaciones a los perjudicados.
La defensa del propietario de la empresa de cecinas niega su participación en los hechos y la defensa del segundo imputado sostiene que su cliente no cometió delito alguno, por lo que pide la absolución.