Lorenzana
El asesino confeso de la joven Isabel Rodríguez se quita la vida en la cárcel
Segor Llamas ya había intentado suicidarse desde que ingresó en Villahierro .
Dos agentes de la Policía Judicial abandonan la casa en la que se encontró el cuerpo de Isabel Rodríguez.
El asesino confeso de la joven de 19 años Isabel Rodríguez Borraz, Segor Llamas García, de 29 años, se suicidó ayer en la cárcel de Villahierro, donde permanecía en prisión preventiva desde el 23 de mayo, cuando manifestó ante la juez instructora que había matado a su ex novia. Segor Llamas se ahorcó colgándose con un cordón de una percha del baño de su celda en el centro penitenciario de Mansilla de las Mulas. Según se ha podido saber, el hecho tuvo lugar sobre el mediodía de ayer.
Llamas García había intentado suicidarse en varias ocasiones desde su ingreso en prisión. En un principio, se encontraba en la enfermería de Villahierro, donde recibía cuidados por las heridas que había sufrido en un accidente de tráfico posterior al crimen y se encontraba acompañado siempre por otro recluso ante la posibilidad de que pudiera atentar contra su vida y para evitar agresiones de otros internos que rechazan la violencia contra las mujeres. Sin embargo, el recluso parecía encontrarse bien y ya no se le aplicaba la medida preventiva.
El joven intentó suicidarse horas después de cometer el crimen, el 21 de mayo, cuando se salió de la calzada con el vehículo que conducía por la carretera N-630 (Gijón-Sevilla), si bien falló, pese a que el turismo dio varias vueltas de campana.
Cuando recibía asistencia en el Complejo Asistencial de León por las heridas sufridas en el siniestro, reveló que había agredido a su ex novia. La confesión se comunicó a la Guardia Civil, que se trasladó al domicilio de Segor Llamas en Lorenzana, donde vivía con sus padres y su abuela, para encontrar el cadáver de la muchacha.
Llamas García había conocido a Isabel Rodríguez en el Instituto Padre Isla, donde cursaban el primer curso de un módulo de Formación Profesional. Llevaban juntos desde Navidad y habían puesto fin a su relación una semana antes de que ocurriera la tragedia.