robles de laciana
Un oso que se pasea por la noche por el pueblo tiene atemorizados a los vecinos
El animal ya ha matado a siete cabezas de ganado de zona baja en sólo quince días.
Uno de los terneros muertos por el ataque del oso en Robles.
Los ganaderos de la pedanía lacianiega de Robles están muy preocupados ante la aparición del oso, ya que en unos quince días han visto como siete animales han fallecido como consecuencia del plantigrado, según afirmó uno de los ganaderos de esta localidad.
En este sentido, los ganaderos afectados de esta pedanía son cuatro, mientras que los animales son de diversa índole, han fallecido cuatro ovejas, un ternero y una vaca que estaba pariendo, lo que supone otro ternero más
Todos los animales se encontraban en la zona baja del pueblo. «No hablamos del monte, el oso llega hasta el pueblo», explica asustado uno de los ganaderos afectados. Tanto es así, que los vecinos de esta pedanía tienen miedo, especialmente por la noche a salir de sus viviendas a dar un paseo «como habitualmente se hacía», concretan. Incluso uno de los ganaderos afirma que el oso paseo pacíficamente delante de un coche por la carretera de Robles «sin asustarse».
Por todo ello, los ganaderos temen a que sus animales vuelvan a sufrir los ataques de este animal, que supone además de la muerte de sus reses unas pérdidas económicas importantes.
Todos los animales fallecidos presentaban heridas, excepto una vaca que estaba pariendo y se despeño. «Al ver el oso, la vaca hecha a correr por donde sea y cayó», remarca este ganadero
El año pasado, a uno de los ganaderos de Robles también el plantígrado mató a una ternera, aunque el propietario de la res lo considera más razonable ya que «el animal estaba en el monte, pero ahora hablamos del pueblo», indica.
Tras estos fallecimientos, los ganaderos afectados lo han puesto en conocimiento de los guardas forestales y quieren darlo a conocer a la Fundación Oso Pardo, ya que consideran que está bien salvaguardar al oso, pero creen que deben pensar en el resto de animales que viven en el pueblo y que para ellos suponen unas pérdidas importantes el fallecimiento de una de sus reses. Además, muchos de ellos temen por la integridad de los vecinos de esta tranquila localidad lacianiega.
Una población que crece
Según datos de la Fundación Oso Pardo, en el 2011, se detectaron un total de 25 osas y 38 crías en la Cordillera Cantábrica, 21 de las osas con 33 oseznos pertenecían a la subpoblación occidental y cuatro con cinco oseznos a la subpoblación oriental. Es la primera vez, desde que se iniciaron los censos de osas con crías en 1989, que en el pequeño núcleo oriental se localizan cuatro familias en el mismo año. En cuanto al censo de 2012, y aunque el censo no se cierra hasta el final de la primavera de 2013 que es cuando las osas y las crías de 15-17 meses se separan, los datos provisionales presentan un incremento notable respecto a años anteriores: 32 osas paridas y 59 oseznos nacidos en el 2012 y detectados hasta el momento. En esta ocasión 28 osas con 53 crías se censan en la subpoblación occidental y cuatro osas con seis oseznos en la subpoblación oriental. Los datos de 2012 en la subpoblación occidental, aún siendo provisionales, son de auténtico récord, y son esperanzadores los de la subpoblación oriental, que por segundo año consecutivo aporta cuatro nuevas familias rompiendo así el estancamiento en 2-3 osas con crías anuales de la década de 2000.
La población de osos se encuentra dividida en dos subpoblaciones. La occidental, que incluye Asturias, Alto Sil leonés y Ancares de León y Lugo), tiene un tamaño aproximado de 180 osos, mientras que la subpoblación oriental, extendida por la Montaña Palentina, Cantabria y Montaña Oriental de León, cuenta con unos 30 osos.