La reforma energética desvelará hoy el futuro de la minería
La Junta espera que la normativa apueste por el sector.
El consejero de Economía y Empleo, Tomás Villanueva, cree que la reforma energética, que con toda probabilidad presentará hoy el Gobierno en Consejo de Ministros, apostará por la continuidad del sector del carbón. Además, aseguró: «Esperamos con muchas ganas esa regulación para conocer en qué va a constituir y saber qué futuro tendrá el carbón. Esperamos —recalcó— que mañana (por hoy) se confirme que va en la línea de mantenerlo».
En cuanto a las centrales térmicas, el responsable autonómico de Economía cree que la nueva normativa deberá recoger inversiones para hacerlas competitivas. La reforma energética tendrá como principal objetivo corregir el déficit energético cuyo principal responsable es, según Villanueva, el anterior Gobierno que «cometió muchos errores».
El nuevo paquete de medidas para intentar atajar el déficit del sector eléctrico se verá en el Consejo de Ministros pese a las diferencias de última hora entre el ministro de Industria, José Manuel Soria, y el de Hacienda, Cristóbal Montoro.
Desfase
El escollo entre Soria y Montoro ha sido sobre la parte que debía asumir Hacienda, vía Presupuestos Generales, para contribuir a atajar el déficit de tarifa, un desfase generado al ser los ingresos del sistema eléctrico insuficientes para cubrir los costes, que supera ya los 26.000 millones y que, sin medidas adicionales, crecerían a un ritmo anual de 4.000 millones.
El objetivo de Industria es que, en cumplimiento de lo que fija la ley, los Presupuestos asuman los 1.800 millones de euros que supone compensar el mayor coste de generar electricidad en los sistemas extrapeninsulares, algo que podría haber logrado cerrar finalmente, apuntan diversas fuentes.
Tras una elaboración marcada por el hermetismo, Industria convocó ayer a directivos de las principales empresas del sector —como Endesa, Gas Natural, Iberdrola o Acciona— para exponerles los principales puntos de la reforma que hoy verá el Gobierno, al menos en algunos aspectos.
Hasta ahora solo se habían avanzado algunas líneas generales: ajuste de costes a todas las actividades reguladas (distribución, transporte, primas a las renovables) bajo la premisa de la «rentabilidad razonable», mecanismos para dotar de «estabilidad financiera» al sistema eléctrico y una tarifa en la que solo queden las partidas «estrictamente necesarias».