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Asturias protegerá los hallazgos de La Carisa que no logran ayudas en León
La Carisa, el campamento romano más elevado de Europa, que permitió la conquista de la Asturias trasmontana desde las montañas de León, ha encontrado ‘un protector’ temporal. Durante el verano, y ante el parón de las excavaciones por falta de financiación, el Ayuntamiento de Pola de Lena ha decidido incrementar la vigilancia en el yacimiento que comparte con Aller y Villamanín para evitar posibles asaltos y garantizar el mantenimiento del enclave. El alcalde de esta localidad asturiano, Ramón Argüelles, toma nuevamente las riendas para salvaguardar un entorno cuya futura explotación turística podría reportar beneficios económicos a ambas comunidades. Según anunció, la policía rural del concejo efectuará controles a diario, centrándose especialmente en el Picu L.lagüezos.
El regidor tomó la decisión de impulsar un plan especial de vigilancia después de mantener un encuentro con los arqueólogos que realizaron prospecciones en la zona, que aseguran que los restos de La Carisa «poseen un valor cultural y patrimonial incalculable». El objetivo es evitar actos vandálicos que puedan echar a perder el yacimiento y expolien parte de la historia leonesa y asturiana.
El alcalde de Villamanín, Oscar Gutiérrez, también entiende que es importante proteger los hallazgos y aplaude la iniciativa de su homólogo asturiano, pero no colaborará en la vigilancia. Tras haber presentado el proyecto de excavación en la Junta y en la Diputación sin obtener respuesta, asegura que volverá a intentarlo, «porque La Carisa puede ser muy rentable turísticamente y nosotros no tenemos el dinero para ello». Por su parte, Argüelles remarcó a La Nueva España que Pola quiere «que los visitantes se sientan seguros y puedan conocer La Carisa sin tener que preocuparse por nada, sabiendo que estamos pendientes de cualquier contratiempo que pudiera surgir».
Los arqueólogos Jorge Camino y Esperanza Martín están buscando igualmente financiación para retomar los trabajos y culminar la investigación sobre el papel que jugó el enclave en el avance romano. En el 2011, recuperaron clavijas de tienda de campaña, puntas y regatones de jabalina, elementos de catapulta, herramientas y una moneda de plata (denario) de la familia Calpurnia acuñada en Roma.