El impago de las ayudas obliga a cerrar a Carbones San Isidro y María
Los problemas generados a las empresas mineras por los retrasos en el pago de las ayudas al funcionamiento y la cadena de situaciones que en los últimos meses han convertido la actividad de las sociedades del sector en un camino con continuos tropiezos se cobran una nueva víctima. La empresa Carbones San Isidro y María, con domicilio social en León y que lleva décadas operando en la cuenca palentina, anunció esta semana a los 16 trabajadores que conserva el cierre de la última mina de interior de la zona, ubicada en Velilla del Río Carrión.
La sociedad ya presentó un expediente de regulación de empleo al inicio de 2012, tras meses paralizada a la espera de una autorización después de que se produjera un accidente mortal en sus instalaciones.
La indemnización por este accidente y las dificultades provocaron que la empresa incurriera en impagos a la Seguridad Social, lo que ha bloqueado el cobro de las ayudas al funcionamiento de 2012. Sin ayudas y sin facturar desde hace meses, la empresa adeuda actualmente cuatro nómins y dos pagas extras a sus trabajadores, además de haber acumulado deudas con la Seguridad Social y con Hacienda.
Una situación que imposibilita el cobro de la ayuda pendiente, que en todo caso sería embargada para hacer frente a la indemnización por la muerte del minero Ángel Pérez, en abril de 2011.
Viable
La empresa era antes de sobrevenir la actual situación una de las más rentables del sector, con su pequeña producción; y estaba en la lista de sociedades que se preparan para mantener la actividad a partir de 2019, tras el fin de las ayudas públicas.
Ahora los trabajadores reclaman a la dirección que espere a que entre en vigor el Plan del Carbón 2013-2018 para poder acogerse a los despidos incentivados en el sector.