La ruta del Valle de Laciana no se ampliará para los alumnos de FP
La Junta sólo debe facilitar el transporte escolar en las enseñanzas obligatorias.
Los cuatro estudiantes que residen en Sosas y Robles que no disfrutan del transporte escolar durante este curso no tendrán opción a él, según confirmó el gabinete de prensa de la Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León.
La Administración autonómica señala que los alumnos que no cursan enseñanzas obligatorias no tienen derecho a este transporte, «como es el caso de estos cuatro estudiantes», aunque reconoce que este servicio también lo utilizan otros alumnos que cursan enseñanzas no obligatorias. Así, en el momento de comenzar el curso, los estudiantes que tienen derecho a este transporte, no cubrían las dieciséis plazas del vehículo contratado para realizar la ruta, por lo que se ofreció a alumnos de enseñanzas superiores la posibilidad de acceder a este medio.
Asimismo, el gabinete de prensa explicó que la idea que aportaron los padres de los cuatro alumnos afectados de cambiar el autobús de 16 plazas por otro de 24 «no es viable», ya que el contrato con la concesionaria de este transporte marca un número determinado de plazas y «para este curso escolar ya no se puede modificar».
Las familias de los cuatro alumnos, que cursan módulos de Formación Profesional en el Instituto de Educación Secundaria Valle de Laciana, de Villablino, y que diariamente tienen que desplazarse desde Sosas y Robles para asistir a sus habituales clases criticaron la falta de transporte escolar, ya que sabían que otros estudiantes de enseñanzas no obligatorias también usaban este medio, mientras que sus hijos tenían que desplazarse mediante sus propios medios, hasta el punto de que una madre afirmó que el servicio «debe estar a disposición de todos o no debe atender a ninguno».
Los pases
El problema se planteó al comenzar el curso los afectados una semana después que el resto, ya que así lo marcaba el calendario escolar de Formación Profesional. Para entonces ya no había plazas suficientes, por lo que «les obligaron a bajarse del autobús», destaca una madre. Para utilizar el transporte escolar, los estudiantes disponen de una tarjeta conocida como pase de autobús, que es preciso presentar ante cualquier requerimiento. De los cuatro afectados, al menos dos carecen de este pase y no se les han comunicado las razones por las que carecen de éste.
Desde que comenzó esta problemática estos alumnos recorren entre 12 y 16 kilómetros diariamente por sus propios medios, sin poder recurrir al transporte escolar y que al parecer en este curso no tienen derecho a este servicio.