SUCESOS
Los forenses no ven en el fratricida de Santa María enfermedad mental
La autopsia confirma la manipulación del cadáver para aparentar un accidente
El vecino de Santa María del Páramo acusado de la muerte de su hermano, Hipólito Prieto Pérez, no sufre enfermedad mental alguna, según manifestaron ayer los forenses que lo examinaron en su declaración ante e tribunal popular que juzga al fratricida confeso en la Audiencia de Zamora.
Según divulgó ayer la prensa zamorana, los especialistas aprecian una situación de tensión y estrés a consecuencia de los reproches que le dirigía Pedro Prieto, la víctima, por el incendio de la casa en la que moraba el acusado en Santa María del Páramo. Los forenses sostienen que no tenía conciencia de sus actos cuando apuñaló por la espalda a su hermano Pedro, pero sí de su conducta.
El forense que practicó la autopsia al fallecido manifestó que el cadáver fue manipulado para simular un accidente antes de que le sobreviniera el rigor mortis y no horas después de producirse el deceso, como sostuvo el acusado en su declaración del martes.
En la estancia en la que se encontró el cuerpo se había colocado una escalera en la que se apoyaba el cuerpo, con el fin de simular un accidente. El acusado dispuso todo para que pareciera que Pedro Prieto se había caído de la escalera y se había clavado una de las estacas utilizadas para alimentar la estufa. El médico forense descartó que una estaca pudiera realizar una herida tan profunda, casi hasta el pulmón, como la que presentaba el cuerpo de la víctima y señaló que la lesión sólo pudo causarse con un arma blanca. Además, los restos de madera que se encontraron en el cuerpo y alrededor de la herida de la víctima demuestran que la estaca tuvo que ser afilada para que pudiera entrar en la herida que causó el cuchillo.
Los forenses describieron otros signos de que el cadáver había sido manipulado, como el recorrido que trazó en un primer momento la sangre.