ESPECIES EN PELIGRO
Los nuevos quebrantahuesos para Picos quedan en libertad ‘con cámaras’
Un veterinario y una bióloga vigilarán a Biziele y Güeña hasta que puedan volar.
Un experto coloca comida cerca de los jaulones en los que se encontraban los dos machos que se soltaron ayer.
Dos nuevos quebrantahuesos han sido soltados en un paraje de rocas del Concejo de Onís en Asturias dentro del Parque Nacional de Picos de Europa. Se llaman Biziele y Güeña, son machos, y ha sido gracias a la gestión de la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos, dentro del programa de reintroducción de esta especie que se lleva a cabo a través del proyecto Life+ de cooperación interterritorial de la Unión Europea. No obstante la hembra, llamada Chloe, tiene que estar cautiva un par de semanas ya que aún no ha completado su desarrollo y tiene una ligera infección de salmonelosis.
Los dos machos fueron trasladaos en jaulas. Para que saliese se les colocó, como señuelo, un poco de comida. Tardaron unos minutos hasta que se decidieron. Aunque aún no vuelan uno de ellos hizo un pequeño vuelo de unos segundos. Se provee que empiecen a volar en el mes de octubre. La zona de la suelta está constantemente vigilada por cámaras y por expertos como un veterinario y una bióloga.
Una vez que empiecen a volar podrán comenzar a convivir con otros ejemplares de quebrantahuesos como Deva, una hembra liberada en 2010 cuya evolución es muy favorables y presenta un buen aspecto de plumaje, se la ve romper huesos. Atilano, liberado en 2011, traspasar parte del año en las montañas leonesas y palentinas, y un tercer individuo, un macho procedente de Pirineos, que llegó a la montaña cantábrica por sus propios medios.
Los nuevos pollos nacieron el pasado febrero en el Centro de Cría de Aislamiento Humano (Criah) de Zaragoza de tres huevos rescatados de nidos de alto riesgo en los Pirineos. Fueron trasladados desde el centro de aclimatación de Ordesa, en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, en Huesca, el pasado 23 de junio hasta Covadonga. Han estado aclimatándose en una jaula especial desde la que tenían un horizonte privilegiado, al borde de un precipicio desde el que pueden contemplar el vuelo de otras aves sobre el valle, una medida con la que se pretende que se ‘animen’ a tomar el vuelo.
En este programa de reintroducción, dotado con 1,4 millones, participa los gobiernos de Castilla y León, Asturias y Cantabria, dentro del Consorcio del Parque Nacional de los Picos de Europa. El Consorcio del Parque Nacional de los Picos de Europa aporta 106.000 euros. También participa el Ejecutivo de Aragón, que ha cedido los ejemplares para su reintroducción y que invierte 106.000 euros, así como el Ministerio de Agricultura, a través de Parques Nacionales, que aporta otros 106.000 euros. Además 240.00 euros más son aportados por la Fundación para la Recuperación del Quebrantahuesos y el resto corre a cargo de la Unión Europea.