MEDIOAMBIENTE
Picos recibirá cuatro hembras de urogallo nacidas en cautividad para repoblar el Parque
Es la primera experiencia de reforzamiento poblacional de la especie en la zona
El Parque Regional de Picos de Europa será escenario en los próximos días de la primera experiencia de reforzamiento poblacional del urogallo cantábrico en la cordillera. Se trata de la liberación de cuatro hembras, nacidas en el centro de cría y reserva genética de Sobrescobio (Asturias), que se soltarán cuando su adaptación y las condiciones meteorológicas lo aconsejen, según señalan desde el Life+ Urogallo Cantábrico. Los pollos nacieron en el centro entre finales de junio y principios de julio de este año y durante las 12 primeras semanas de vida «están recibiendo todo tipo de cuidados y adquiriendo las destrezas necesarias e imprescindibles para su supervivencia en el área de suelta».
Según otras experiencias europeas, el principal problema en estos programas de reforzamiento poblacional es el mismo al que se enfrentan los individuos salvajes: la elevada tasa de mortalidad de los jóvenes ejemplares como consecuencia de la dificultad de su aclimatación a la vida en el campo. Por este motivo es tan imprescindible lograr un adecuado y correcto proceso de cría en cautividad, para tratar de garantizar una buena adaptación de las aves a la zona de liberación.
Más allá de los cuidados diarios proporcionados a las aves se construyó, en el centro de Sobrescobio, un parque de cría-voladero, para favorecer el desarrollo de la musculatura para el vuelo de los urogallos, y contribuir a mejorar su capacidad de selección de hábitats favorables en libertad. Cuando los cuatro ejemplares fueron trasladados al parque-voladero, se les incorporó una hembra adulta, «que les hizo de nodriza y les enseñó comportamientos de respuesta rápida y adecuada ante posibles depredadores (azores y otras rapaces que sobrevolaban las instalaciones)».
Los cuidadores también realizaron técnicas para potenciar en los individuos estos comportamientos de respuesta frente a los depredadores terrestres (vuelo de huida, ocultamiento), con el uso de un perro por la periferia del parque voladero.
Desde el programa Life aseguran que «en todo momento se han garantizado unas condiciones sanitarias óptimas, a través de un exhaustivo programa de limpieza y desinfección de las instalaciones, manuales de manejo, así como los chequeos sanitarios oportunos». También se ha reducido al máximo el contacto directo con el equipo de veterinarios «y las molestias que se podían ocasionar a las aves, siendo crucial el bienestar de los individuos en todas las etapas de su desarrollo».
Los componentes del equipo confiesan estar «muy ilusionados con este hito en la conservación del urogallo cantábrico y trabajando intensamente». El proceso puede seguir a través de www.lifeurogallo.es