MEDIOAMBIENTE
La Junta condiciona el desarrollo forestal al asociacionismo de la propiedad privada
El sector mueve al año 70 millones de euros a pesar de que sólo se explota el 25% de los recursos. El 21% del territorio en León es particular, con una media de 1,4 hectáreas de superficie por propietario
Antonio Silván, consejero de Medio Ambiente, y Joaquín S. Torné, director de Diario de León
Más de dos millones de hectáreas de la superficie forestal de Castilla y León están en manos de 713.000 propietarios con un tamaño medio de 3,1 hectáreas por parcela lo que hace prácticamente ingestionable el aprovechamiento de los recursos que se pueden generar. Por ello, la Consejería de Fomento y Medio Ambiente ha puesto en marcha un programa para estimular el asociacionismo entre dichos propietarios, una especie de ‘concentración parcelaria’ forestal que permita explotar los montes para dinamizar un sector que, hasta el momento, genera sus mayores aprovechamientos desde la gestión pública. Se trata de poner en marcha varias fórmulas que van desde la aplicación de modelos flexibles de concentración forestal a la agrupación voluntaria de propietarios.
Este es el planteamiento que el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Antonio Silván, y el director general de Medio Natural, José Ángel Arranz, expusieron ayer en León en el Foro Medio Natural organizado por Diario de León con el patrocinio de la Junta de Castilla y León. En la jornada, que se desarrolló en el hotel Conde Luna, Silván destacó el potencial del sector en la Comunidad, con un 51% de su territorio de superficie forestal que atesora «un valioso capital humano y natural que hay que aprovechar como motor de desarrollo y de creación de empleo». Se trata, señáló el consejero, de un sector que moviliza más de 70 millones de euros al año, pero que no está aprovechado en su totalidad. De hecho, sólo el 25% de los recursos generan actividad económica, un porcentaje marcado por la excesiva fragmentación de la propiedad privada que supone un handicap para competir en el mercado forestal.
Invertir esta situación es el reto que se plantea la consejería para los próximos años. «Es el momento de pasar de las palabras a los hechos», señaló José Ángel Arranz, quien incidió en que las expectativas de crecimiento del sector están en el 61% de los montes en manos privadas, ya que los públicos «están bien gestionados y de ahí no va a salir mucho más».
Según explicó, sólo aquellas fincas de más de 25 hectáreas son aprovechables, es decir, se pueden explotar sus recursos. Sin embargo, el problema se centra en un millón de hectáreas distribuidas en minifundios «que no se pueden aprovechar si no es de forma conjunta». Esta situación también se produce en León, en donde, aunque la propiedad privada supone sólo un 21% de la superficie forestal, su atomización es mucho mayor que en el resto de la comunidad con una media de 1,4 hectáreas por propietario.
Para dar una idea de la generación de empleo que puede suponer este plan para el medio rural, Arranz especificó que por cada puesto de trabajo que se genera en explotar los montes, «se crean diez en la elaboración y comercialización de la materia prima», una apuesta que incluye ámbitos productivos como la biomasa, los maderables, el hongo, la castaña, el piñón o la resina.
Las medidas para optimizar esta explotación se recogen en el Plan de Movilización de Recursos Forestales, que busca impulsar el sector forestal como la nueva «bioeconomía». En él se refleja la multifuncionalidad de los montes mediterráneos, que permiten que el aprovechamiento sea compatible con otros usos. «Movilizar estos recursos no pone en riesgo el aprovechamiento del uso público, como el turismo rural», aclaró Arranz, que ve en ambas facetas una «compatibilidad perfecta y viable».
Además, la Junta ha ultimado un estudio con los recursos forestales de cada municipio de la Comunidad, que servirá como base para afrontar el proyecto, que busca contar con la implicación de las asociaciones de propietarios y las empresas del sector.