AStorga
El Seminario sigue sin un uso continuado después de que cerrara por falta de alumnos
El Obispado no prevé, al menos a corto plazo, un fin concreto para el edificio que dejó de ser colegio hace más de año y medio.
El Seminario Diocesano de Astorga, junto al Obispado, en una imagen de archivo.
Hace ya más de un año y medio que en el Seminario Diocesano de Astorga dejara de impartirse clase por falta de alumnos, por el elevado coste que suponía mantenerlo abierto sin apenas estudiantes y por la constatación de las previsiones que auguraban que el número de matrículas no iba a mejorar en los años posteriores, como en su día ya adelantaron la Consejería de Educación y los responsables del centro.
Al finalizar el curso 2012- 2013, en junio concretamente, el edificio echó el cierre como colegio, tras más de dos siglos de actividad educativa aunque con ciertos altibajos, y desde entonces el Obispado maragato no ha destinado las instalaciones a un fin concreto que devuelvan al inmueble una actividad diaria.
Si es cierto que a lo largo de estos más de dieciocho meses, desde que terminara la labor docente, en el Seminario se han desarrollado cursillos, jornadas, reuniones o eventos diocesanos — el próximo será en marzo— además, en ocasiones hace de residencia de alumnos, coincidiendo, por ejemplo, con el curso de música y su claustro también ha servido de escenario para eventos de carácter cultural, como conciertos o exposiciones, pero las instalaciones siguen sin tener un uso continuado como cuando era colegio.
Por ahora, el Obispado de Astorga tampoco prevé, al menos a corto plazo, dar un fin concreto al edificio. Así lo confirmaron ayer fuentes de la Diócesis, que precisaron que se seguirán celebrando eventos puntuales como hasta ahora, sin adelantar tampoco que opciones se barajan para el futuro del inmueble.
El edificio donde se formaba a los seminaristas, aledaño a la sede del Obispado, data de finales del siglo XVIII y durante décadas sus aulas fueron ocupadas por multitud de chavales. Sin embargo, ahora están vacías y los alumnos a los que el cierre pilló estudiando en él, en total 38 entre seis cursos, se les dio la opción de trasladarse a Ponferrada para continuar con su preparación académica en la capital berciana.