La nieve regresa a los paisajes y se espera que el viento le acompañe hoy
Un nuevo frente frena la crecida de los ríos, pero cierra cuarto puertos de montaña.
La alerta naranja anunciada para ayer, con posibilidad de acumulaciones de nieve de hasta centímetros de espesor, se hizo valer y la mitad norte de la provincia y la comarca de la Cabrera vivieron ayer una jornada invernal. Sin embargo, la aparición de los copos y el descenso de las temperaturas frenó la crecida de los ríos, que puso en alerta nueve ríos y y a otros tres en nivel de alarma, según informó la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD). Con la cuota entre 400 y 600 metros de altitud, informa la Agencia Estatal de Meteorología, hoy se suma a las nevadas la alerta amarilla por fuerte vientos.
Las lluvias de las jornadas anteriores y la subida de los termómetros llevaron a que el Bernesga, a su paso por León, el Luna (Sena), y el Porma (Camposillo) alcanzaran niveles de alarma, mientras que se decretaba la alerta en Bernesga (Cascantes), Duerna (La Bañeza), Esla (Benamariel), Omaña (La Utrera), Órbigo (Santa Marina), Porma (Secos), Torío (Matallana y Pardavé) y Tuerto (San Félix).
Todo quedó en desbordamientos puntuales, que llegaron a las calles de madrugada en Villafeliz de Babia (municipio de San Emiliano) y Turienzo de los Caballeros (Santa Volomba de Somoza), donde la crecida acumuló materiales en un puente dejó 20 centímetros de agua de las fachadas de la localidad margata. Una máquina del Ayuntamiento tuvo que actuar para eliminar el tapón y el alcalde, José Miguel Nieto, explicaba ayer «el enfado de los vecinos porque la CHD ni limpia el río ni nos lo deja hacer a nosotros».
La nieve cayó desde primera y pareció en la capital provincial, donde las precipitaciones fueron algo más fuertes por la tarde, aunque no se llegaron a crear problemas. Por su parte, el Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo activó su plan invernal.
Las buenas condiciones para cuajar provocaron problemas en la red principal y en kla secundaria, con especiales dificultades para circular en la N-630, en el puerto de Pajares, donde fueron necesarias las cadenas, e incluso en la AP-66 (León-Campomanes), donde las máquinas no daban abasto a despejar la calzada por la tarde y los conductores se vieron obligados a circular a velocidades muy bajas. También fueron nevcesarias las cadenas o neumáticos de invierno en el Puerto de San Glorio.
En la red autonómica, a última hora estaban cerrados los puertos de Aralla, Foncebadón, Vegarada, Ventana, 29 carreteras estaban afectadas por la nieve y era necesario circular con cadenas en 32 tramos.