CASO DENISE
La policía vuelve a la finca del detenido para buscar las manos de la peregrina
El autor confeso dice ahora que había consumido alcohol y drogas el día del crimen.
Los agentes bloquean todos los accesos a la finca, mientras el gotero de peregrinos es constante en el Camino de Santiago.
Desde primera hora de la mañana de ayer, un dispositivo de la Policía Nacional, integrado por unos diez convoys, dos de ellos de la unidad cinológica de Madrid, volvió a la finca de Miguel Ángel Muñoz Blas, el autor confeso de la muerte de Denise Thiem, la peregrina estadounidense que desapareció el pasado 5 de abril y cuyo cadáver se encontró el 11 de septiembre. El operativo se desplegó otra vez en las inmediaciones de la vivienda que el detenido tiene en el término municipal de Castrillo de los Polvazares, en una zona alejada, donde en un primer momento enterró el cuerpo de la mujer, para tratar de encontrar ahora las manos de la peregrina.
Los agentes blindaron todos los accesos al terreno y se afanaron durante toda la jornada para encontrar las extremidades, que al parecer Miguel ángel M.B., seccionó para dificultar la identificación del cuerpo. Las manos son una prueba clave y uno de los últimos flecos que quedan aún pendientes para esclarecer lo ocurrido momentos previos a que la mujer americana muriera. Estos restos, que aún no se han localizado, resultarán fundamentales a la hora de determinar si el crimen se trata de un asesinato o un homicidio. La investigación cree que en las uñas se podrían encontrar restos que demuestren que la peregrina se defendió de su agresor, quien confesó que había enterrado las manos a unos 400 metros del cadáver.
Sin embargo, la localización de estos restos no está resultando tarea fácil, fundamentalmente por dos causas, una derivada del tiempo que ha pasado desde que presuntamente fueron seccionadas y la otra se debe a que la presencia de animales salvajes —jabalíes y zorros— en la zona pueda dificultar su hallazgo, incluso se baraja que no aparezcan. Con el objetivo de encontrar las extremidades superiores de la mujer, el dispositivo, que se reanudó ayer, se mantendrá, previsiblemente, durante varios días en la zona.
Por otro lado, según ha trascendido de las últimas conversaciones entre el autor confeso de los hechos y su abogado, Vicente Prieto, el detenido dice ahora que el día del crimen había fumado cannabis y había ingerido alcohol, algo «muy difícil» de probar porque ha pasado mucho tiempo.