La modernización de regadíos tira de los precios y alquileres de las tierras
u La PAC, que prima la superficie, es otro factor de la elevada demanda de terrenos agrícolas.
A. Domingo | Redacción
A la espera de los datos oficiales, el campo leonés ha vivido en el último año una importante subida en los precios de compra-venta de la tierra y en los de los alquileres, de manera especial en zonas modernizadas de la comarca del Páramo y en otras en las que el regadío a presión y demanda está próxima.
La baja disponibilidad de tierras para la agricultura en la provincia es responsable de que el coste de compra de parcelas o la renta que los agricultores pagan por éstas suponga un importante coste para el productor. Como señala el gerente de Payuelos, David Urquizu, en su comunidad muchos agricultores hacen frente a la renta con los derechos de la PAC y «cuando viene un año malo se quedan temblando». Para los agricultores propietarios que dejan la actividad, el arrendamiento supone un importante ingreso con el que complementar la pensión, motivo por el que no venden, mientras que los agricultores activos necesitan conservar los derechos adquiridos para cobrar las ayudas de la PAC, lo que exige mantener terrenos, al primar los subsidios la superficie y no la producción.
A estos factores se suman la necesidad de ampliar las explotaciones para recibir ayudas de los planes de mejora y la presión que supone la incorporación de jóvenes, que cuentan con subvenciones con las que entrar en el mercado de las tierras. Incluso se apunta que la tierra ha captado parte de la inversión que no encuentra atractivos los tipos de interés de determinados productos financieros.
Para Asaja el aumento de precios de compra y alquileres del 2015 es desproporcionado, pero no facilita datos. Hay quienes cifran entre 400 y 500 euros la renta de la hectárea amueblada en áreas modernizadas y en 300 la hectárea en regadíos tradicional y entre 4.000 y 12.000 euros los márgenes del precio por hectárea, aunque se han dado operaciones por encima del rango más alto.
La última encuesta de precios de la tierra publicados a mediados de enero por la Consejería de Agricultura ofrece datos de 2014. A precios corrientes, de 2013 a 2014 la media en León se elevó un 5,4%, pasándose de 4.364 a 4.602 euros la hectárea. El secano retrocedió un 1,3% —2.636 €/ha., de los precios más bajos de la comunidad— y encareciéndose un 0,2% la de labor de regadío —10.548 €/ha.—.