DECLARA EL GUÍA DE LA CUEVA DE LLAMAZARES
«Dijo que me iba a arruinar la vida y a matar a mi perra y no recuerdo más»
El acusado de disparar a su prima en Redipuertas admite que la mató aunque no tenía intención.
Momento en el que el acusado de matar a su prima entra en la Audiencia Provincial. RAMIRO
maría carnero | león
La Audiencia Provincial de León acogió ayer la primera sesión del juicio contra Leandro Avelino L.F, acusado de matar de un disparo a su prima, el pasado 1 de junio de 2013 en Redipuertas. Por primera vez en estos tres años de instrucción, el principal acusado de este crimen prestó declaración, ya que hasta el momento se había negado a hacerlo.
Aunque en ningún momento niega los hechos, por los que ya pidió perdón a la familia por carta, Avelino aseguró que en ningún momento quiso matarla. Sí reconoce su enemistad con la víctima, M.C.F.G, una médico de 61 años de edad, residente en León, y admite que momentos antes de lo sucedido mantuvo una discusión con ella.
El 1 de junio de 2013, día del Corpus, M.C.F.G, se había desplazado junto a su madre a Redipuertas, para poner en marcha las casa familiar y pasar allí la temporada de verano. Su enemistar con su primo Avelino, y con su familia se remonta a tiempo atrás, cuando según defienden tanto el Ministerio Fiscal como la acusación particular, M.C. demanda a la madre de Avelino y a su hermana por construir un anexo en su vivienda para criar gallinas junto al río, sin ningún tipo de autorización y por la cual tuvieron que hacer frente a una sanción de seis mil euros.
El día del crimen, después de comer M.C. fue recriminada por su primo por tirar unos palos a la presa. «Ella estalló y empezó a meterse conmigo. Me dijo que me iba a arruinar la vida, y que iban a matar a mi perra porque ladra y ensucia las calles», relató ayer el acusado. «Empezó a gesticular, a reírse de mí y bailoterar, y me sacó de quicio», explicó. Tras esta disputa, de la que no hubo testigos, la víctima llamó a un tío que tenían en común, para contarle lo sucedido con Avelino. Ya por la tarde, después de comer, M.C. terminó de segar su finca tras lo cual se dirigió con su carretilla hacia los contenedores situados a unos 30 metros de su casa. Al regresar, ya con el carretillo vacío, Avelino salió de su casa situada frente a la de su prima, y según la defensa particular, la disparó en el abdomen a una distancia de cinco metros causándole la muerte prácticamemente en el acto. El disparo fue oído por un vecino que se acababa de cruzar con el acusado, cuando se supone que iba a casa a por el arma, y que incluso vio a la víctima desplomarse en el suelo. «Cuando me crucé con él iba hablando sólo y ni me saludó», relata este hombre, que asegura que después de lo sucedido Avelino, ya sin el arma, entró y salió varias veces de su casa, y llegó a decir a la víctima, tendida en el suelo «puta, hija de puta, te lo mereces». La madre de M.C., de 93 años, que ayer también testificó, también oyó el disparo, y salió a socorrer a su hija. Después, oyó como la hermana de Avelino le dijo que se marchara, tras lo cual el acusado se fue a esconder a la cueva de los Infiernos, zona que conoce muy bien ya que fue guía en la zona. Allí fue localizado por la Guardia Civil, a cuyos agentes llegó a agredir con un machete, con el mismo con el que se autolesionó antes de ser detenido.
En la vista oral, con jurado popular, las partes recordaron las peticiones de pena. La Fiscalía solicita 22 años de prisión, 8 por asesinato y cuatro por el de atentado a la autoridad, así como una indemnización de 183.000 euros para la pareja, la hija y la madre de la víctima. La acusación particular eleva a 20 los años de prisión por asesinato y cuatro por el de atentado, además de la imposibilidad de acercarse a la familia de la víctima durante diez años e indemnizaciones por 185.000 euros.
Por su parte, la defensa, que reconoce los hechos, pide la absolución alegando que la víctima sufre trastorno mental esquizoide y paranóide de la personalidad además de ser alcohólico.