LA CONSEJERA, EN LEÓN
Marcos garantiza el cobro íntegro de la PAC pero descarta ayudas directas
Los regantes demandan a la Junta medidas más contundentes dado su grado de endeudamiento.
Ángel González Quintanilla, Fidentino Reyero, Milagros Marcos y Ramón Ferrero, ayer en Ferduero. RAMIRO
maría carnero | HOSPITAL
La consejera de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León, Milagros Marcos, visitó ayer algunas zonas afectadas por las lluvias acaecidas estas últimas semanas y mantuvo un encuentro, organizado por Ferduero, con agricultores, regantes y sindicatos agrarios. El motivo de esta reunión no era otro que poner sobre la mesa algunas de las soluciones que hasta ahora ha orquestado en ejecutivo autonómico ante la situación «absolutamente excepcional», según palabras de la propia consejera, generada por las últimas lluvias, «las más abundantes de los últimos 30 años».
Según datos aportados ayer por Marcos, los agricultores están en estos momentos sustituyendo el cultivo de remolacha y de maíz, los más afectados por esta situación, por otro tipos de cultivos, como el girasol.
Ante esta situación de incertidumbre, que se prologará al menos dos semanas más, hasta que concluya la temporada de siembra, la consejera anunció la ampliación del plazo de presentación de las declaraciones de la PAC hasta el 15 de junio, «fecha en que se puede tener ya la primera foto fija del problema», así como una mayor flexibilidad en el cumplimiento de los requisitos que dan derecho a cobrar las ayudas de la PAC y las agroambientales, aunque en este punto no concretó si al no sembrar lo contratado se resperatá en la campaña que viene lo firmado el año anterior. También anunció convenios con las entidades bancarias para abrir una línea de créditos en condiciones ventajosas, y la posibilidad de tramitar ante el Estado la declaración de zona catastrófica o excepcional que posibilitará la percepción de otras ayudas.
El presidente de Ferduero, Ángel González Quintanilla, que calificó el panorama como «desolador, dado el grado de endeudamiento de los agricultores», transmitió a la consejera otras peticiones como mediar con el Gobierno para reducir los índices de módulos en la agricultura, negociar con CHD para conseguir la condonación de cánones y tarifas y agilizar el pago de las subvenciones para que los agricultores puedan hacer frente a las cuantiosas subvenciones que están realizando, entre otras medidas.
El más crítico con la visita de la consejera fue José Antonio Turrado, secretario provincial y regional de Asaja, que además de echar en falta la presencia del resto de las comunidades de regantes de la provincia en el encuentro, demandó a Marcos más contundencia con las ayudas. «Lo del cobro de las ayudas de la PAC si no se puede sembrar, y si la finca no esta en situación de abandono, es algo que ya está contemplado en la propia normativa», rebatió Turrado, que demandó a la consejera garantías para cobrar las ayudas agraombientales según el contrato estipulado, la coordinación de la Junta para negociar directamente con las entidades moratorias para los agricultores, financiación para hacer frente a los intereses, y ayudas directas a los agricultores, ya que «la consejera sólo se preocupa de lo que no se ha sembrado, y habrá que ver qué rentabilidad, si es que la tiene, se obtiene en octubre de lo cultivado hasta ahora».
Por su parte, el secretario de Ugal-UPA, Matías Llorente, consideró positiva esta primera toma de contacto de la consejera con la crisis que atraviesa el campo leonés, aunque reclamó más contundencia para declarar la zona excepcional y poder negociar con los bancos, tanto la deuda de las comunidades de regantes como la de los particulares. También demandó que se orquesten las llamadas ayudas Minimis, ayudas excepcionales que autoriza la UE de un mínimo de 15.000 euros. Llorente asegura que en el sector «hay mucho nerviosismo y preocupación», por lo que también pidió que se apliquen reducciones fiscales en los módulos «ante lo que se teme en octubre con los rendimientos de lo que finalmente se ha sembrado».