Peal alude a valores y apego a la zona para urgir arrancar el cielo abierto
Valores como el perfecto conocimiento del yacimiento, apego a la zona y cumplimiento con los salarios y cotizaciones de los trabajadores son algunas de las cartas que Peal ha puesto sobre la mesa del comité de empresa de la Hullera Vasco Leonesa para intentar atraer el apoyo que se disputa en la liquidación de la histórica empresa con la propuesta de Victorino Alonso. Eso y la necesidad de «iniciar urgentemente» la actividad en la corta (la propuesta del otro empresario minero está condicionada a que no se arranque ni una tonelada de carbón hasta que no se cierre el proceso de adjudicación).
Peal, uno de los principales acreedores en el concurso de la Vasco, pone en valor su trabajo «de más de 40 años» en la unidad de producción de cielo abierto; y prioriza la participación de la actual plantilla de la Vasco en las tareas de cierre de la explotación de interior. Parte de esa plantilla podría encontrar empleo después en el cielo abierto, aunque para eso la empresa pone condiciones que califica como un «escenario realista». Que pasa fundamentalmente por el absurdo de «la inactividad de la unidad productiva capaz de producir carbón a precio competitivo».
Realidades
Peal se postula en su oferta al comité como el «único proyecto viable capaz de fomentar el empleo, manteniéndolo e incluso incrementándolo». Y basa su propuesta «en primer lugar en vender lo que producirmos». Aunque reconoce que el escenario actual es de «plena negociación» con las centrales eléctricas, a la espera de un marco regulador que «ni se ha aprobado ni se le espera».
Con estos mimbres, la empresa plantea «de manera consciente y realista» un escenario en el que oferta un «proyecto económico y social» que parte de la evidencia que establece el plan de liquidación: mientras se cierra la unidad de interior, el cielo abierto debe explotarse en regimen de arrendamiento, porque no puede transmitirse la titularidad de las concesiones que sigue ostentando la Vasco.
Recuerda que las medidas de apoyo laboral al cierre pueden extenderse hasta 2027 y plantea un «escenario posibilista» con seis propuestas, que van desde la venta de 300.000 toneladas hasta las 900.000 toneladas, y las prejubilaciones para actuales trabajadores de Peal, que serían sustituidos por excedentes de la Vasco.