LA CRISIS DEL CARBÓN
Endesa condiciona la modernización de Compostilla al nueva marco energético
La eléctrica adaptará sin embargo la central de As Pontes a la normativa de emisiones
DL | Ponferrada / León
Endesa anunciaba ayer mejoras en las instalaciones de la central térmica coruñesa de As Pontes, en base a la obligación de cumplir con la normativa de emisiones y desde la eléctrica se indicaba que ello no quiere decir que se descarten nuevas inversiones en la central berciana de Compostilla, en Cubillos del Sil. Pero Endesa, igual que otras compañías, se mantiene a la espera de que se defina el marco energético.
La eléctrica considera que ahora mismo no se puede realizar el mismo análisis de viabilidad en la central térmica de Compostilla a la espera, precisamente, de la clarificación de las políticas energéticas.
Entre tanto,la central térmica de As Pontes mejorará sustancialmente su eficiencia ambiental y prolongará su vida útil otros veinte años con un proyecto cuya ejecución ha sido aprobada por el Consejo de Administración de Endesa. La instalación recibirá una inversión de 218 millones de euros entre el año próximo y junio de 2020. Construida en la década de los 70, la central térmica de As Pontes cuenta con cuatro grupos de 350 megavatios y se ha modernizado en otras dos ocasiones.
Ahora, con esta inversión, será adaptada a las exigencias de funcionamiento que establece la Directiva de Emisiones Industriales (DEI) de la Unión Europea. Esta norma fija unos valores de emisiones de gases y partículas más rigurosos que los hoy vigentes. «La compañía ha decidido no sólo asumir esos límites, sino incluso afrontar otros todavía más ambiciosos, para que la instalación sea modélica desde el punto de vista ambiental», indica en una nota de prensa.
A las térmicas se refirió también ayer Unión Minera del Norte, S.A. (Uminsa) en un comunicado de prensa, en el que señala que el aumento de interconexiones con Francia y la competencia de las centrales de gas natural de Portugal —con una menor carga fiscal— causan «una abrupta pérdida de competitividad» de las centrales térmicas españolas, según se desprende de una reunión con Endesa celebrada el miércoles.
La competencia gala y lusa
En el encuentro entre la eléctrica y la minera se abordó «la gravísima situación que atraviesa la generación eléctrica con carbón», que ha llevado a la primera a no adquirir más carbón español mientras no cambien las circunstancias. Las 27.000 toneladas de mineral autóctono que ha consumido la central de Compostilla este mes de julio frente a las 102.000 que quemadas en el mismo mes del año pasado ha hecho saltar las alarmas.
Uminsa destaca que el aumento de conexiones con Francia «ocupa parte del hueco térmico», mientras que las centrales de gas natural lusas adquieren ventaja al no existir en este país el impuesto especial sobre la electricidad —más conocido como céntimo verde— «y que está desplazando» a las españolas que soportan este impuesto y «operan en un mismo mercado —el ibérico—».
La extractiva anuncia un «cierre totalmente caótico» de la minería del carbón y una repercusión en las eléctricas, que optarán por no adecuarse a la normativa europea y cerrarán. Uminsa solicita la convocatoria urgente y extraordinaria de la Comisión de Seguimiento del Plan del Carbón para adoptar medidas que permitan subsistir a ambos sectores.