Los terrenos quemados son impermeables hasta cuatro años
La Universidad de Sevilla y la Universidad Miguel Hernández, en colaboración con otro centro mexicano, han desarrollado un estudio del que se desprende que incluso los incendios de poca magnitud «son capaces de inducir hibrocidad al suelo», de modo que la restauración de la vegetación y la recuperación de las propiedades iniciales del terreno son más difíciles.
El estudio señala que la repelencia al agua puede mantenerse hasta cuatro años después de un incendio forestal y éste es el tiempo que ha transcurrido desde que las llamas devoraron más de 12.000 hectáreas en la Sierra del Teleno. El análisis precisa que el agua que se filtra no llega a todos los puntos del terreno, lo que impide la regeneración natural, causando impactos sobre la flora.
Los resultados del análisis señalan que la intensidad de los cambios y sus consecuencias en el medio ambiente dependen de las propiedades del fuego, del suelo, la vegetación, la temperatura y la humedad en el momento del incendio. De este modo, una adecuada gestión de la zona quemada debe conocer por un lado cuál es la intensidad de los impactos para decidir si es necesario llevar a cabo trabajos de restauración o solo de vigilancia, y por otro, la variabilidad espacial de los impactos ya que si los efectos del fuego en un área no son homogéneos es posible que se requieran distintas medidas.