POBLADURA DE PELAYO GARCÍA El Ayuntamiento invierte 13.343 euros en las instalaciones
El municipio, pionero con su tamaño en contar con su propio punto limpio
Imagen del punto limpio de Pobladura de Pelayo García, terminada la primera fase de las obras. MS
m.s. | pobladura
Pobladura de Pelayo García, con unos 400 habitantes, se ha convertido en uno de los pocos municipios de pequeño tamaño, en contar con su propio punto limpio. Las instalaciones comenzaron a funcionar esta misma semana. «El objetivo es dar un servicio a los vecinos y contribuir a tener un pueblo y su entorno más limpio cumpliendo con las directrices marcadas por la Junta de Castilla y León y la Unión Europea», señala el alcalde, José Ángel Tranche.
El Ayuntamiento invertirá 13.343 euros en su construcción, financiados con cargo a los distintos planes de la Diputación de León. La primera fase ya está totalmente terminada tras una inversión de 7.295 euros, subvencionada al 80% por la Diputación con cargo al Plan de Cooperación Municipal 2016. La segunda, que se ejecutará en las próximas semanas, tendrá un coste de 6.048 euros, sufragados al 100% por la Diputación gracias al Plan Especial de Infraestructuras.
El punto limpio ha sido construido en un solar urbano propiedad del Ayuntamiento de una superficie de 341 metros cuadrados que contará con una zona cubierta de 40 metros. Actualmente en las instalaciones ya pueden depositarse escombros, restos de poda y huerta, madera, plásticos, vidrio y cartón, enseres, electrodomésticos, muebles, colchones y aceites usados de automoción. Y en fechas próximas también admitirán ropa usada y aceites usados domésticos, para lo que el Ayuntamiento ya negocia con una organización sin ánimo de lucro con la firmará un convenio para su gestión.
Según informó el regidor, el punto limpio se ha construido cumpliendo toda la normativa vigente en la materia. La entrega de cualquiera de los residuos admitidos es totalmente gratuita, a excepción de los escombros y restos de obra para lo que el consistorio ya aprobó a principios de año una ordenanza municipal que lo regula. «Uno de los objetivos era acabar con los restos de escombros y otros residuos que, como en otros pueblos, acaban en caminos o cunetas. Ahora los vecinos tienen un lugar donde depositarlos y después serán tratados de forma adecuada por empresas autorizadas».