VALDERAS
En libertad con cargos el dueño del bar que tenía una cámara en el baño
Tras pasar la noche en dependencias policiales ayer fue interrogado por el juez
a. medina | valderas
Después de prestar declaración ante el juez ayer por la mañana, el propietario del bar de Valderas, en el que se localizó una cámara ubicada en el baño de mujeres, quedó en libertad con cargos y a la espera de juicio, según avanzaron ayer fuentes de la Subdelegación del Gobierno en León. Tras pasar toda la noche en dependencias policiales, el hostelero contestó a las preguntas del magistrado que encontró indicios de culpabilidad por la cámara de móvil encontrada en su establecimiento para grabar el interior de los baños de las mujeres.
Los hechos se remontan a la noche del pasado lunes cuando unas chicas, al parecer menores de edad, se percataron que en el baño de señoras del Bar Lyder había algo extraño que parecía una cámara camuflada en el mobiliario del aseo. Ellas mismas descubrieron que se trataba de un teléfono móvil que estaba en modo grabación.
Una de ellas presentó el viernes por la mañana la correspondiente denuncia en la Guardia Civil, que rápidamente comenzó las investigaciones enviando hasta la localidad un equipo de la Policía Judicial para realizar un exhaustivo análisis de los hechos.
Al parecer el regente del establecimiento, muy conocido en la localidad, reconoció la existencia de este equipo de grabación y fue detenido para prestar declaración. Las investigaciones parecen encaminadas a comprobar cuánto tiempo se llevaba grabando, si fue un hecho puntual o por el contrario venía siendo habitual. Del mismo modo se trata de esclarecer el uso que el acusado pretendía dar a las imágenes obtenidas, si han sido difundidas o si son para uso particular.
El establecimiento, al que principalmente acude público joven, permanece cerrado desde el vienes al mediodía a mediodía. Entre los clientes y, especialmente, las clientas existía un clima de crispación con el asunto ya que temían que cualquiera podía haber sido grabada.
Durante esta semana no se habla de otra cosa en el pueblo, donde este hostelero es además una persona muy conocida. Aunque la noticia no saltó hasta el viernes en los medios de comunicación, el rumor sobre la existencia de esta cámara camuflada en el bar se hizo muy latente desde el martes, aunque no fue hasta que se presentó la denuncia cuando se iniciaron las correspondientes investigaciones por parte de la Guardia Civil.