LEÓN ■ MEDIO NATURAL

El primer censo del urogallo detecta actividad en 44 cantaderos leoneses

La Junta ejecuta las líneas prioritarias para conservar esta especie declarada en situación crítica

El urogallo es una de las dos especies de ave más amenazadas del país. DL

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maría carnero | león

Ya ha pasado un año desde que la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León asumiera plenamente el control poblacional del urogallo cantábrico, una de dos especies más amenazadas de España,—junto a la cerceta pardilla—, según reconoció el año pasado el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente.

Tras la conclusión del ambicioso programa europeo Life+ Urogallo Cantábrico (2010-216) que invirtió más de 5,5 millones de euros para recuperar una especie que en la actualidad está más en declive que nunca, la Subdirección General de Medio Natural del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, convocó el pasado mes de diciembre de 2017 una reunión en León que se denominó Grupo de trabajo de situación crítica del urogallo cantábrico. En dicha reunión se expusieron los orígenes de la propuesta de declaración del urogallo cantábrico en situación crítica, la situación normativa que lo permite y la tramitación de la orden ministerial de publicación de dicha declaración. El objetivo principal de la reunión fue el establecimiento de las líneas prioritarias de actuación para la conservación del urogallo cantábrico, que serán objeto de financiación prioritaria y que deben ser seleccionadas y consensuadas entre todos los agentes implicados.

La primera y más urgente actuación contempla la ejecución durante este año de un censo de urogallo cantábrico mediante el análisis genético de muestras (excrementos y plumas) recogidas en campo, un trabajo ya iniciado en 2017 por el personal propio del servicio territorial de Medio Ambiente en León, con apoyo de personal de la Fundación de Patrimonio Natural, dependiente de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente.

En ese tiempo se revisaron 75 zonas de ocupación detectándose presencia de ejemplares en las Zepas (Zona de Especial Protección de Aves) de Alto Sil y Omañas. Esto supone una prospección del 76,53 % de las zonas conocidas de la especie. En total se realizaron 120 visitas a cantaderos tradicionales o zonas con presencia de la especie, distribuidas en 48 visitas en la época de celo, 58 en periodo estival, 13 recorridos al azar y un recorrido de productividad.

Según fuentes de la consejería, estas prospecciones se ha detectado presencia de ejemplares en 39 cantaderos tradicionales y en cuatro zonas no catalogadas como cantaderos tradicionales. Si ocupación se sitúa entorno al 44% del total de estos enclaves prospectados.

Estas visitas a cantaderos han aportado un total de 362 datos de presencia de urogallo, en las que se ha recogido 203 muestras (plumas y excrementos) para posteriores análisis genéticos y diez muestras de excrementos para su análisis sanitario.

Este censo tiene como objetivo disponer de un conocimiento lo más aproximado posible del tamaño poblacional actual. Este trabajo coincide con lo establecido en el Plan básico de gestión y conservación del urogallo cantábrico, aprobado por Orden FYM/775/2015, de 15 de septiembre, por la que se aprueban los Planes Básicos de Gestión y Conservación de la Red Natura 2000 en la Comunidad de Castilla y León, que para 2018 indica que «se determinará el promedio de ejemplares de urogallo por cantaderos activos mediante la recolección de heces y plumas y su posterior análisis genético para identificar el número de ejemplares diferentes presentes en cada uno de e». De esta forma se podrá llevar a cabo el censo genético de la especie de forma conjunta en la población occidental, considerando las zonas ocupadas en las distintas Comunidades Autónomas con presencia de la especie.

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Otra de las líneas prioritarias de actuación son las acciones de conservación exsitu, por lo que se debe continuar con las labores de captura y radioseguimiento de ejemplares, para la retirada de las puestas, así como con el reforzamiento de los trabajos de cría en cautividad.