SUCESOS ■ INVESTIGACIÓN

La niña de la desaparecida Mari Trini hace 30 años con su bebé en Matadeón figura sin padre en el bautizo

La bebé fue acristianada el 25 de septiembre de 1986 en la capilla de Las Adoratrices

Foto de la excavación esta semana en Berbes. DL / CUELI

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ANA GAITERO / ISOLINA CUELI | LEÓN / ASTURIAS
León

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Beatriz Da Silva Suardíaz, la niña desaparecida con su madre, María Trinidad Suardíaz, desde el verano de 1987, fue bautizada como si no tuviera padre. Antonio María Da Silva, el padre reconocido de la niña, en la partida de nacimiento y como marido de Mari Trini, fue ignorado por la iglesia en el documento bautismal.

En la partida, a la que ha tenido acceso este periódico, se custodia la parroquia de la Asunción de Gijón sólo aparece el nombre de la madre, así como de la madrina y abuela materna de Beatriz, Marujina Suero, y padrino y tío Carlos Manuel Suardíaz, que fue quien presentó la denuncia por la desaparición en el año 2002 y cuya búsqueda reanudó el Juzgado de instrucción número 4 de Gijón, después de un archivo provisional de diligencias.

La bebé, que llegó al mundo el 26 de junio de 1986 en el hospital de Cabueñes de Gijón, fue acristianada el 25 de septiembre en la capilla de La Casita, como se conocía popularmente el centro de acogida gestionado por las Adoratrices para madres solteras o en dificultades en la ciudad asturiana. Mari Trini acudió a este recurso antes de dar a luz a su hija y después de ser rescata en Matadeón de los Oreros por su madrina Trini y el marido de esta, Pepe, que acudieron hasta el cuartel de la Guardia Civil de Matallana de Valmadrigal, donde estaba detenido el marido, Antonio María Da Silva, por malos tratos al final del invierno de 1986. «Mari Trini ya estaba embarazada», recordó Trini a este periódico.

La partida bautismal está firmada por el sacerdote José Antonio García Santa Clara, quien, contactado por este periódico, aseguró no recordar aquel bautizo entre los muchos que ha celebrado. En el pueblo de Bárzana apuntan que la abuela fue a pedir un poco de dinero prestado para celebrar el bautizo de su nieta. «Al día siguiente, falleció Marujina, fue negra al cementerio de los golpes que le daba Gonzalo, su marido», explica.

Las razones por las que el padre fue ignorado en la partida bautismal son una incógnita, pero lo cierto es que la relación volvió a retomarse como prueban las llamadas que realizó desde Suiza en mayo de 1987 al centro de las Adoratrices de Gijón. Sabían que tenía padre.

Consejos para su adopción

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En el mes de noviembre la niña fue ingresada en el hospital gijonés con un cuadro de meningitis y posteriormente fue trasladada al hospital central de Asturias. Entre el bautizo y este ingreso varios testimonios aseguran que a Mari Trini la visitaron dos mujeres que se identificaron como asistentes sociales y le aconsejaron que diera a la niña en adopción. Ella misma comentó que cuando tenía a su bebé ingresada «no para de venir una señora muy bien vestida». No se han encontrado documentos que acrediten que la bebé fue adoptada de manera legal. Las secuelas de la meningitis se consideran un inconveniente para que la niña fuera entregada a otra familia. Asimismo, Mari Trini, Beatriz y Antonio María Da Silva fueron vistos juntos en un autobús de Ribadesella a Oviedo el 13 de julio de 1987, dos días antes de que se les pierda la pista en León, y más en concreto en la Audiencia.