PROVINCIA ■ agricultura ecológica
Promueven crear un sello para la producción ecológica leonesa
La asociación Agrele formará en las labores y manejo y promocionará la salida al mercado.
Agrele se presentó ayer en las Jornadas de Agricultura Ecológica de la ULE. JESÚS
A. Domingo | León
La Asociación de Agricultores y Ganaderos Ecológicos de León (Agrele), que se presentó ayer en la cuarta edición de las Jornadas de Agricultura Ecológica —desarrolladas en la Escuela de Ingeniería Agraria y Forestal de la Universidad de León, bajo el lema ‘Del agrosistema saludable a la salud de la mesa’— promoverá la creación de un sello que sirva para la promoción de la producción ecológica leonesa, similar al de Productos de León, lo que se incluye entre los objetivos que se ha marcado la recién creada asociación, de formar a nuevos productores, impulsar este tipo de producción y fomentar la venta de productos, mediante la organización de ferias en la provincia y asistiendo a ferias de biocultura, que se desarrollan en ciudades como Madrid, Bilbao, Valencia o La Coruña. Agrele ya ha expuesto esta iniciativa a la Diputación provincial, con el fin de contar con su respaldo.
Agrele toma el relevo de la Asociación de Agricultores Ecológicos del Sur de León (Aesurle) y mantiene en la presidencia a Gabriel Alegre. En la actualidad agrupa a 12 productores, «como embrión» del desarrollo futuro que esperan impulsar. La agricultura y ganadería ecológicas en la provincia de León tiene un peso en la actividad «testimonial» y, según los datos de Agrele, 75 familias viven en la provincia de esta actividad «en el medio rural» —63 como productores y 12 industrias—, subrayaron en cuanto a la capacidad de fijar población que atribuyen a de este tipo de actividad. «Ahora mismo el peso de la agricultura y ganadería ecológicos es testimonial en el conjunto del sector en León», en especial si se compara con «Andalucía y Castilla-La Mancha», en cabeza del ránking nacional.
Provincias limítrofes
Los socios de Agrele ven en las comunidades y provincias limítrofes oportunidades de colaborar con otros productores y mercados en los que vender su producción, además de los circuitos provinciales de venta. En concreto, el Principado de Asturias abre expectativas para los productos ecológicos leoneses, dado que esta comunidad «no dispone de suelo suficiente para que los productores de allí atiendan la demanda que corresponde a su población». Galicia, añadieron, resulta un buen destino para el cereal ecológico con el que alimentar «pollo y gallina de huevo. Además. el sur de la provincia dispone de terreno en el que se puede producir el concentrado para el ganado del norte».
El presidente de Agrele, Gabriel Alegre, apunta que entre «las piedras grandes» que representa la agricultura convencional «existe sitio para las pequeñas», señaló en referencia a la ecológica, labor que facilita «trabajar juntos», más en un momento en el que «las instituciones europeas están promoviendo cada vez más las prácticas ecológicas» en todo tipo de producciones.
De momento, son los vinos los que se llevan la palma en lo que a producciones ecológicas se refiere y, también, las conservas. Sus particularidades les permiten no depender exclusivamente de los circuitos cortos de comercialización. Las cervezas artesanas están encontrando un hueco en la producción ecológica, añadió Alegre.
En otras actividades existen obstáculos importantes para conseguir la certificación del producto como ecológico, como en la producción de carne. «La falta de un matadero con un lineal específico para ganado ecológico» impide que el producto se ponga en el mercado con el marchamo de la Unión Europea y, en este terreno, «existe un gran potencial en la ganadería en extensivo del norte de la provincia».
Medio ambiente
Los miembros de Agrele señalan que su interés por esta actividad «busca, además de unos productos saludables, el cuidado del medio ambiente». Anselmo Fernández Miguélez, señaló que su paso de la agricultura convencional a la ecológica se produjo «cuando me cansé de echar 2.000 kilos de químicos por cada hectáreas de cultivo. Yo no puedo cambiar el mundo, pero aportar mi granito de arena a mi entorno ya mi familia».