FIESTA DE LOS PASTORES
«Los pastores deben tener un papel esencial en nuestra economía y nuestra cultura»
La periodista de Diario de León, Ana Gaitero, reconocida como Pastora Mayor de los Montes de Luna 2018.
La periodista de Diario de León, Ana Gaitero, es la Pastora Mayor de los Montes de Luna 2018. RAMIRO
«Pastoreamos la palabra con el periodismo y debemos ser conscientes de que estos pastores, pastoras, ganados, perros careas y mastines, montes, riberas y cañadas tiene que tener un papel importante en nuestra economía y nuestra cultura». La cita es de Ana Gaitero, periodista de Diario de León, que acaba de ser reconocida por el Ayuntamiento de Los Barrios de Luna como Pastora Mayor de los Montes de Luna 2018, un nombramiento avalado por años de trabajo profundizando en una labor imprescindible en la historia de esta provincia y que, según defiende, debe jugar un papel esencial en su futuro. «Es un reconocimiento a la divulgación de una seña de identidad de León, que debemos mantener y no dejar que se pierda», asegura Ana Gaitero, que habla con pasión de una profesión que despierta en ella vivencias de su infancia —su padre era pastor— y un profundo sentimiento de añoranza. «Cuando me lo dijeron me quedé sin palabras. Me pareció algo muy grande y me emociona que hayan pensado en mí», asevera quien desde sus artículos se ha volcado en el empeño de difundir que el pastoreo «no se convierta en un oficio marginal y marginada». Es más, defiende que, «tendrían que estar en palmitas por su valor económico y ambiental» especialmente en esta provincia, de las pocas que conserva este acervo cultural.
Y en esta tarea ingente, Ana Gaitero reivindica el papel fundamental de unos poderes que viven «amodorrados» en el limbo de los despachos y que se permiten el lujo de quedarse mirando como los pastos leoneses pierden las ayudas de la PAC porque «no tienen calidad agrícola» cuando son «montes riquísimos, con un valor incalculable que debemos preservar».
El llamamiento es de lo más oportuno, ahora que la despoblación está en el punto de mira. «Contribuyen a fijar población, llevan a sus hijos a las escuelas rurales, es una salida laboral para los jóvenes y promueven el buen uso del monte, que disminuye el riesgo de incendios», detalla Ana Gaitero, que pone sobre la mesa las dificultades que a diario se encuentra el colectivo, «como el tiempo que deben malgastar en burocracia y el escaso compromiso de las administraciones, que no son conscientes de que esta labor significa una oportunidad real para el campo». «No hay que ser miopes y pensar que sólo el turismo es la salvación de los pueblos. El ganado hace que ese monte esté cuidado, también en las reservas de la biosfera». Por ello, defiende la idea del gran estudioso de la trashumancia Manuel Rodríguez Pascual, de que León es un sitio ideal para crear una escuela de pastores ya que «hay que aprender el oficio, el manejo del ganado en el monte, que es más complejo y que en esta provincia se debe conocer sobre el terreno», como ocurre en Murcia, Cáceres, Andalucía y País Vasco, entre otras.
Perfecta conocedora de los entresijos del pastoreo, Gaitero esgrime que se trata de un oficio perfectamente compatible con la vida moderna y necesitan ayudas para que la gente «no tenga que estar esclavizada todo el día en el monte». Ya no valen los tópicos que siempre han desvirtuado esta labor milenaria. De ello da fe la gente que Ana Gaitero ha conocido en el transcurso de su trabajo, como Violeta Alegre, casada con un ganadero con quien comparte la titularidad de su explotación. Lectora empedernida, no sabía nada de ovejas y ahora sube al puerto de Luna mientras su marido se queda en el Páramo con las ovejas que van a parir. «Se ha tenido que enfrentar al lobo, pero tiene buenos mastines y careas y no es un gran problema para ella», relata la nueva Pastora Mayor, que también recuerda a Domitilo, el de Marne; Rubén Valín; Elías, el de Villargusán; José Ángel Escalona, de Vegarada, o los Hermanos Suárez, que hacen la trasterminancia entre el Páramo y las riberas y los puertos de montaña.
No son los únicos que han ayudado a Ana Gaitero en su labor informativa, que ahora es reconocida. También las Ganaderas en Red, que tanto han reivindicado y dignificado el papel de la mujer en el campo, y nombres como José Álvarez Pozal, mayoral de la ganadería del Conde, de Extremadura, que hacen el verano en Torre de Babia. «Puede que se extinga el oficio con ellos», señala, «pero es bueno que se conozca su labor como ejemplo de una vida muy diferente, pero que es un oficio como otro cualquier que además ofrece un servicio a la sociedad». También apunta que la falta de pastores «hace que muchas ganaderías grandes tengan que recurrir a inmigrantes. Gracias a ellos se mantienen algunas explotaciones ganaderas que producen quesos».
La Pastora Mayor de los Montes de Luna 2018 no puede dejar pasar, una vez más, hacer un llamamiento sobre la situación de las cañadas reales. «Hay una ley de 1995 que en Castilla y León está sin desarrollar y las cañadas, cordeles y veredas se están perdiendo», argumenta.