Los fieles defienden la inocencia de Sánchez Cao y amenazan al obispo con no ir a misa
Los feligreses reivindican el regreso a la parroquia del sacerdote acusado de pederastia y los catequistas dimiten.
Imagen del sacerdote Ángel Sánchez Cao en el Barco de Valdeorras. L. DE LA MATA
cristina fanjul | león
Los feligreses del Barco de Valdeorras han contraatacado la decisión del obispo de Astorga de apartar de la parroquia al sacerdote acusado de pederastia Ángel Sánchez Cao después de una nueva denuncia. El día de Año Nuevo, el Obispado publicaba una nota en la que anunciaba que Sánchez Cao sería retirado de sus funciones de manera automática ante la llegada de una nueva denuncia contra él, que era calificada de «fundada». La ley canónica recomienda apartar a los sacerdote sospechosos de pederastia de sus funciones y del contacto con los menores, decisión que no se tomó en el caso del cura del Barco. Más bien al contrario, el sacerdote fue respaldado por el obispo de Astorga —responsable de la Comisión antipederastia de la Conferencia Episcopal Española—, a los pocos meses de que Emiliano Álvarez presentara su denuncia. De hecho, Juan Antonio Menéndez asistió a la procesión de Santa Rita en el Barco de Valdeorras, en Orense, y no le importó fotografiarse detrás de Sánchez Cao. La víctima, en cambio, nunca ha sido recibida por el responsable de la Diócesis.
En la nota, los feligreses expresan su apoyo sin fisuras al cura. Así, y a pesar de la gravedad de los delitos de los que se le acusa, amenazan con una recogida de firmas en contra de la decisión del obispo. Además, subrayan que el grupo de catequistas del sacerdote (veinte) dejará de impartir catequesis a los más de 130 niños inscritos en sus parroquias y aseguran que nunca han sido testigos de ningún comportamiento irregular de Ángel Sánchez Cao. Los fieles decidieron sumar a estas acciones la de no acudir a misa el pasado día uno de enero y advierten de que no lo harán tampoco el próximo día seis, «en apoyo a su párroco».
Los fieles incluso ironizan sobre la gravedad de los abusos: «Siempre habrá algún alma despechada dispuesta a hacer el sacrificio de contar al Obispado que su experiencia con este cura lo ha dejado tan traumatizado que no ha podido resistirse a que su hijo menor de edad, durante el curso escolar 2013/2014, sufra en sus propias carnes lo que supuestamente él sufrió hace cuarenta años, y pide a ese mismo cura, que imparta catequesis a su hijo».
Diario de León ya tuvo la oportunidad de comprobar los apoyos que el cura tenía entre su feligresía a pesar de la acusación que pesa sobre él: «Es una persona muy querida en el pueblo y desde que él está el número de fieles que va a misa ha aumentado», manifestaron entonces. Muchos de ellos aseguraban que había niños de otras localidades que se trasladaban a la parroquia gallega, perteneciente a la Diócesis de Astorga, para hacer la comunión. Este periódico se puso en contacto con Ángel Sánchez Cao, pero el sacerdote prefirió colgar el teléfono y no dar su versión de los hechos. Poco después de la denuncia, el sacerdote aprovechó la celebración de una misa para asegurar su inocencia ante los fieles al tiempo que advertía de que denunciaría a los que le habían acusado.