Entre peregrinos compostelanos, turistas e hijos de los pueblos
Ni que decir tiene que Sahagún, al igual que los pueblos de su entorno, multiplica su población con la llegada de agosto, el mes de vacaciones por excelencia. En estos días se percibe el transito continuo de visitantes y peregrinos, unos disfrutando de unas bien merecidas vacaciones y otros en busca de cumplir promesa ante el Apóstol en Santiago de Compostela. En la plaza de la villa, pese a las múltiples instalaciones de hostelería, las terrazas ofrecen una imagen de completo. El ir y venir de gente en busca de un espacio donde poder disfrutar del descanso con una cerveza fría es constante.
«A diario comprobamos como la oferta cultural, turística y gastronómica hace posible que las familias que nos visitaron hace años continúen haciéndolo en la actualidad acompañados de nietos, abuelos y otros familiares», señala César Lazo, hostelero de la zona. Sea cual sea la razón que les ha traído hasta la villa, vecinos y autoridades municipales brindan a todos ellos un aliento de bienvenida ofreciéndoles hospitalidad y cariño. «Tratamos de aunar fuerzas, ideas y recursos de forma conjunta con el Ayuntamiento con el fin de atraer personas a la villa y conseguir que en sus agendas esté señalada una nueva visita a nuestro municipio». Y añade que se está viviendo una época en la que «la economía y el continuo incremento de los productos básicos no acompañan», pero esto «no resta ninguna ilusión para continuar haciendo que las personas disfruten del verano, una fecha única».