VILLAQUILAMBRE
El pueblo, prototipo del alfoz capitalino del siglo XX
Lázaro García y Javier Tomé en la charla que dieron el miércoles
Durante el siglo XX, Villaquilambre era un pueblo prototipo del alfoz capitalino, que lo inició pagando a la Hacienda Pública una tasa por consumos públicos de 3.448 pesetas. Años después, la vida plácida y sencilla de esta comarca adquirió un plus de orgullo el 2 de agosto de 1984 cuando Vicente de Cadenas, cronista Rey de Armas, presentó el diseño del escudo heráldico de Villaquilambre, donde se incluyen las compuertas de regadío que presta el Torío a estas Tierras. Los amoríos de los años 20 se recordaron en el salón de baile regentado por Ángel Flórez, testigo principal de los romances de la época. El pasado miércoles a las ocho y media se dieron cita algunos de los vecinos de Villaquilambre, en el salón de su ayuntamiento, para hablar y recordar momentos de un siglo que tanto significó para el municipio. La charla fue ofrecida por el colaborador del Diario de León, Javier Tomé, que hizo un retrato vivo del día a día de este municipio, que nada tiene que ver con el que es en la actualidad. «Yo os he hablado del pasado demos paso al futuro de la mano del alcalde». Con estas palabras Tomé dio paso a la intervención de Lázaro, que hizo un amplio, largo y minucioso recorrido por la actualidad del municipio. Tras la actuación de Tomé, el alcalde comentó aspectos que se alejaban del pasado y se acercaban mucho más al futuro de Villaquilambre. Éste comenzó hablando del giro que el municipio había experimentado en los últimos años, «se ha hecho más en tres años que en los cuarenta anteriores. Hemos sentado las bases de un municipio para vivir», afirmó García Bayón. Y también comentó sus objetivos como alcalde, «intentamos acercar al ciudadano, los máximos servicios para que mejore su calidad de vida».