CABOALLES DE ARRIBA FIESTA DE SANTA BÁRBARA, PATRONA DE LOS MINEROS
El pueblo homenajea al minero más veterano, de 83 años
Con motivo de la festividad de Santa Bárbara, patrona de los mineros, la Junta Vecinal de Caboalles de Arriba organizó en la mañana de ayer un emotivo acto para rendir homenaje
Higinio López recibió el cariño y la admiración de sus vecinos de Caboalles
Caboalles de Arriba homenajeó ayer al minero de más edad de la localidad, Higinio López López. Con este acto, los vecinos pretenden «que no pase desapercibido el día de la patrona de los mineros y no se pierda el arraigo de una fecha tan señalada como es la fiesta de Santa Bárbara», explicó el alcalde pedáneo, Antonio Carro. Tras la misa en la iglesia parroquial de San Miguel, Antonio Carro entregó a Higinio López, de 83 años una lámpara de seguridad minera, porque según dijo, éste es el objeto que mejor se identifica con la profesión, a pesar de que hoy día se ha sustituido por aparatos detectores electrónicos. Por su parte, el homenajeado mostró su agradecimiento y dijo sentirse muy contento por el homenaje, ya que, según apuntó, «nunca conté con esto, porque creí que me iba a morir antes de que me llegara esta ocasión». A continuación, Higinio López recibió un ramo de flores y un diploma con el que el pueblo ha querido reconocer los 32 años de vida laboral, y Manolín el músico interpretó con su teclado el himno minero de Santa Bárbara entre la emoción del centenar de vecinos que acudieron. El emotivo acto finalizó con una descarga de voladores, que fue detonada por Higinio López por medio de una chispa eléctrica, y unos pinchos para todos. Higinio López López nació hace 83 años en la localidad asturiana de Monasterio de Hermo, y en 1937 se trasladó a vivir a Caboalles de Arriba, donde comenzó a trabajar en la mina de don Pepe. Un año después ingresó en el Ejército y estuvo luchando en el frente Castellón durante dos años, cuatro meses y veinte días, hasta que finalizó la Guerra Civil, aunque no se licenció hasta 1944. Después volvió a la mina para trabajar en Hullas del Coto Cortés y en el grupo Calderón de la MSP. En el año 1974, trabajando de picador en el ya cerrado sector de Bolsada, Higinio se jubiló con sus pulmones dañados por un segundo grado de silicosis. Los escasos ingresos que obtenía en la mina le obligaron a complementar el sueldo con la ganadería. Así pudo sacar adelante a sus seis hijos, que de momento le han regalado nueve nietos y dos bisnietos. De sus 32 años de vida laboral Higinio López recuerda que «muchas veces se pasaban muy negras para ganar una peseta, y trabajando mucho, aunque afortunadamente nunca sufrí en la mina un accidente grave». A su juicio, «hoy los mineros están mucho mejor que cuando yo trabajaba. Antes se ganaban 9,25 pesetas al mes trabajando sábados y domingos y sin días festivos». En cuanto a la seguridad laboral, Higinio opina que «la hace el mismo obrero. En la mina no valen las prisas, hay que hacer las cosas bien». Los peores recuerdos de su vida, añade, fueron de la guerra: «Ahí me comieron la juventud y los piojos, aunque tuve la gran suerte de no resultar herido». Esta original manera de celebrar la festividad de Santa Bárbara a través de los antiguos mineros más veteranos se llevó a cabo por primera vez hace siete años por parte de los integrantes de la peña La Tsume, pero su reducido presupuesto obligó a que en los últimos años se haya hecho cargo del acto la Junta Vecinal de Caboalles de Arriba.