Villadangos se engalana al paso del caballo blanco de Santiago Apóstol
La localidad del alto Páramo celebra en las fiestas nuevos logros de desarrollo en la comarca. La tradición y la advocación al patrono de España, eje de los festejos
Imagen icónica de Santiago Apóstol recreada en el día grande de la fiesta de Villadangos.
Villadangos explica como ningún otro enclave leonés la advocación a Santiago Apóstol; también, como ningún otro pueblo leonés, esa especie de acertijo que medía la capacidad de análisis y la comprensión de las edades tiernas, sobre el color del caballo blanco de Santiago; Villadangos lo resuelve con creatividad y mimo a la tradición en la efeméride del patrón de España, al que la capital del alto páramo leonés honra con una procesión que encabezan santo y corcel. Es una de las puestas en escenas más creativas de las fiestas patronales de Villadangos, las que tienen que ver con el acento y el tono religioso de la festividad, una de las de mayor arraigo en la confesión católica española. Villadangos celebra Santiago; el Santiago de Villadangos, santo y seña para la localidad y para los pueblos del entorno, que acuden desde tiempo inmemorial a este Santiago que convoca y acoge y celebra. La procesión, pues, lidera la oferta ceremoniosa de la fiesta de Villadangos, con la representación de Santiago Apóstol a caballo en la apertura del recorrido procesional que sucede a la santa misa en el orden de celebración. Santiago en Villadangos es redundante, con la tilde del significado de de este día 25 de julio, al que acompaña un programa completo desde las vísperas a la salida del día grande; el que tradicionalmente en León se dedica a los difuntos y una amplia oferta de actividades culturales y musicales que enfatizan la posición geográfica de Villadangos, en el cénit del Camino a Santiago; Santiago en pleno Camino, en una ruta que trae y lleva hasta la localidad cada vez más populosa y cada vez más industrial; cada vez con punto más grueso en el mapa político de la provincia de León. Por donde pisa el caballo de Santiago vuelve a brotar la hierba, tal y como se aprecia en los márgenes y el perímetro del horizonte que gana social y económicamente esta localidad leonesa; por donde pisa el caballo blanco de Santiago se alienta el futuro, la contraposición del dicho que le asignaron a las monturas de los bárbaros. Siempre es buen momento para alcanzar Villadangos, al trote del caballo de su patrón, que en la fiesta central de la localidad levanta al cielo el estandarte de la cultura y la riqueza tradicional que atesora en la comarca, en mitad de ese paraje que flanquea el patrimonio natural arbolado de sus encinares y sus robles y la línea del progreso de una agricultura competitiva, mientras crecen las crestas de las naves de ese tesoro industrial y de futuro que logró inspirado por Santiago; por Santiago Apóstol.