Zona catastrófica: las cosas por su nombre en León
El Gobierno anuncia la declaración de esta medida para el próximo consejo de ministros
Guardiola saluda a Sánchez en Cáceres.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció que el martes el Ejecutivo procederá a la declaración de zonas afectadas por una emergencia de Protección Civil a los territorios afectados por los incendios. En declaraciones a los medios tras las visita al puesto de Mando avanzado en Jarilla (Cáceres), Sánchez ha subrayado el «compromiso del Gobierno para afrontar, «una vez se extingan y se conozca el impacto económico en todos y cada uno de los bolsillos de los vecinos de los municipios afectados, la tarea de la reconstrucción, que estará acompañada de los recursos de la Administración General del Estado».
Sánchez también ha dicho que «el Estado somos todos», desde la UME, pasando por el sistema de Protección Civil, las brigadas forestales y ha recordado que «desde el primer momento», el sistema de Protección Civil ha estado a disposición de la Junta de Extremadura y lo seguirá haciendo «hasta que el incendio de extinga».
El líder socialista ha recordado que desde que se celebró la Conferencia de presidentes y presidentas autonómicos en La Palma a consecuencia de la erupción del Volcán en 2021, se había acordado «reforzar el sistema de protección civil». El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, realizó ayer tarde entre la expectación de la mayor parte de los vecinos y un número reducido de personas que le han recibido, bien con insultos o bien con aplausos, una visita relámpago de escasa media hora a la ‘zona cero’ del que es el mayor incendio forestal del año en España, el de Molezuelas de la Carballeda (Zamora), que terminó por arrasar parte del sureste leonés, además de cobrarse dos vidas humanas. Pedro Sánchez ha llegado al lugar en helicóptero con media hora de antelación acompañado del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y ha abandonado la zona a la hora que tenía inicialmente prevista su llegada, tras estar en el lugar de inicio de ese fuego intencionado que ha matado a dos personas y ha calcinado unas 31.500 hectáreas de las provincias de Zamora y León.
Más de cincuenta vecinos y veraneantes de la localidad, junto a integrantes del dispositivo de seguridad, se han dado cita en el lugar de aterrizaje y despegue del helicóptero, junto a las últimas casas del pueblo, donde la mayor parte de los residentes ha mostrado su escepticismo sobre si la visita va a ayudar algo a la reconstrucción tras el incendio.
El alcalde de la localidad, Alexandre Bertín Satue, ha aprovechado el hacer de anfitrión en la visita de Pedro Sánchez para pedirle expresamente apoyo para recuperar todo lo quemado y la reactivación de la zona.
Este regidor socialista ha agradecido que el presidente del Gobierno se haya «preocupado un poco por los problemas» que tienen y espera que ahora Sánchez se ponga de acuerdo con el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, y «se muevan un poco más» para reconstruir el entorno.
Por el momento, en la visita no ha estado el presidente de la Junta de Castilla y León, pese a que inicialmente sí se había anunciado su presencia.
«¿Qué sentido tiene venir a ver cenizas?» Los vecinos y veraneantes descendientes de esta pequeña localidad del norte de Zamora con un censo que no llega al medio centenar de habitantes han visto al presidente del Gobierno de lejos, al bajarse y subir al helicóptero, lo que han lamentado algunos como Rafael Justel, que se ha preguntado qué sentido tiene venir a ver cenizas y no pararse a hablar con la población.
Junto a él, su hermana Emery, que vivió en primera persona el incendio y sintió «pánico» porque vio el fuego «y en cuestión de nada nos tocó salir con lo puesto», ha confesado que si pudiera haber conversado con Pedro Sánchez le habría recriminado que hay muy pocos medios y «demasiadas leyes que impiden que el campo se pueda limpiar». Manuel Gallego, un jubilado de 78 años que como muchos otros emigró al País Vasco y ahora vive de nuevo en Molezuelas de la Carballeda, ha admitido que nunca vio un fuego tan tremendo como el que comenzó el domingo día 10 en su pueblo y ha confiado en que la visita de Pedro Sánchez traiga cosas buenas y se mire más por los pueblos. Menos esperanzadas se han mostrado otras vecinas como Aurora, María Pilar y Montse, que en corrillo han reconocido que han visto con «indiferencia» el paso por su pueblo de Pedro Sánchez, quien «ni saludó, ni nada», por lo que no han confiado en que esa visita exprés sirva para mucho.
El técnico enviado por el Gobierno vasco constata «una mejora»
El técnico de Emergencias del Gobierno Vasco desplazado a los incendios forestales de León y Palencia, Jon Apodaca, ha confirmado que la situación ha mejorado de forma notable respecto a los últimos días. «Venimos de tres jornadas con mucha intensidad y propagación, pero ayer hubo un respiro gracias a la humedad, lo que permitió que los frentes fueran disminuyendo».
El operativo vasco, con 71 efectivos procedentes de las diputaciones forales y del parque de bomberos de Bilbao, se encuentra ya en una nueva fase del dispositivo. Según Apodaca, los incendios principales han pasado a labores de enfriamiento, perimetración y desbroce forestal. «Se trata ahora de anclar los perímetros y poder controlar definitivamente los fuegos», ha señalado.
El dispositivo enviado desde Euskadi se ha dividido en dos secciones. Una parte trabaja en cortafuegos y en primera línea de los frentes, mientras que la otra actúa en la zona de Astorga, en incendios de interfaz urbano-forestal, donde se centra en la protección de viviendas e infraestructuras.
Desde el pasado viernes también opera en la zona un helicóptero del Gobierno Vasco, cuya labor ha sido «muy valorada» por el resto de servicios, tal como ha explicado Jon Apodaca.
En los primeros días de la emergencia, ante la simultaneidad de incendios en todo el oeste peninsular, apenas había medios aéreos disponibles, y la aeronave vasca ha participado en la protección de pueblos como Portilla de la Reina y Llánaves de la Reina.
Apodaca ha reconocido la dureza del operativo por la virulencia de las llamas y las condiciones extremas en la zona. «Es un evento que supera la capacidad de extinción en muchos casos. Se están generando pirocúmulos que retroalimentan el incendio», ha relatado.