Cimanes de la Vega recibirá 100.000 € para su iglesia
La Junta colabora así con el Obispado de León en el arreglo del templo que sufrió un incendio hace 15 días
El incendio se produjo el pasado 16 de diciembre.
La Junta de Castilla y León ha concedido una subvención directa de 97.700 euros a la Diócesis de León para financiar las obras de rehabilitación de la iglesia parroquial de San Andrés, situada en el municipio leonés de Cimanes de la Vega, tras el incendio que afectó de forma significativa a su interior el pasado 16 de de diciembre. El Consejo de Gobierno ha autorizado esta ayuda con el objetivo de reparar los daños ocasionados en la instalación eléctrica, la pavimentación del altar y el retablo, así como en otros elementos del templo.
La actuación permitirá recuperar un edificio histórico de gran relevancia para la localidad, integrándolo en las políticas de conservación del patrimonio religioso y cultural de la zona. La Diócesis de León será la responsable de la gestión y ejecución de las obras de rehabilitación, que resultan esenciales para devolver el templo a su estado anterior al siniestro.
Esta intervención se enmarca dentro del subprograma de Arquitectura de la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, que contempla la concesión de subvenciones a entidades sin ánimo de lucro destinadas a la rehabilitación y restauración de edificios y espacios urbanos de interés patrimonial en la Comunidad. El objetivo es garantizar la preservación del patrimonio arquitectónico y cultural de Castilla y León.
El incendio tuvo lugar el 16 de diciembre, poco después de las diez de la mañana, cuando una llamada al servicio de emergencias 112 alertó de un fuego declarado en el interior de la iglesia, uno de los principales símbolos del municipio. Las llamas, que se originaron presuntamente en la zona del altar, obligaron a intervenir a varias dotaciones de los parques de bomberos de Celada y Valencia de Don Juan, pertenecientes al Sepeis de la Diputación de León. Aunque el incendio fue sofocado en unas horas, los daños resultaron ser más graves de lo que inicialmente se pensó.
La alcaldesa de Cimanes de la Vega, Montse Rodríguez, explicó en su momento que el templo quedó «bastante afectado», con ventanas y vidrieras prácticamente derretidas por el calor, el interior ennegrecido por el humo y el sagrario irrecuperable, además de un retablo muy dañado. Desde el exterior, la iglesia apenas muestra señales del siniestro, pero los desperfectos son evidentes en su interior, que permanece cerrado al público.
Rodríguez señaló que el incendio dejó a los vecinos «en shock», aunque ha subrayado que lo más importante es que no hubo que lamentar daños personales. No obstante, recordó que la iglesia es un lugar de encuentro y una de las principales señas de identidad del pueblo.