Luz verde a la ampliación de la planta de metanol verde ubicada en La Robla
La nueva orden eleva la producción prevista de 100.000 a 140.000 toneladas anuales
Recreación de lo que está previsto que sea la planta de energías verdes de La Robla.
La Junta de Castilla y León ha autorizado la ampliación de la futura planta de metanol de origen renovable (e-metanol) de La Robla, un proyecto estratégico vinculado a la transición energética, mediante una modificación sustancial de su autorización ambiental que incrementa su capacidad productiva y refuerza las condiciones de control y protección del entorno.
La nueva orden, publicada este lunes en el Bocyl, supone un salto en la dimensión industrial de la instalación impulsada por La Robla Nueva Energía, al elevar la producción prevista de 100.000 a 140.000 toneladas anuales de metanol verde, combustible considerado clave para descarbonizar sectores como el transporte marítimo o la industria química.
El aumento de capacidad lleva aparejados cambios relevantes en el diseño y funcionamiento de la planta, como la ampliación de infraestructuras y del almacenamiento, así como un mayor consumo de materias primas y energía.
El proyecto prevé utilizar hidrógeno verde y dióxido de carbono capturado como base del proceso productivo dentro de un modelo de economía circular que aprovecha emisiones industriales para generar nuevos combustibles.
La resolución introduce condiciones más estrictas en materia de emisiones, gestión de residuos, vertidos y control del ruido, además de obligar a aplicar las mejores técnicas disponibles a nivel europeo en este tipo de instalaciones químicas.
Asimismo, se intensifican los sistemas de vigilancia, con controles periódicos de contaminantes atmosféricos y seguimiento de las emisiones, además de la implantación obligatoria de un sistema integral de gestión ambiental en el primer año de funcionamiento.
Normativa específica
El proyecto queda además sometido a normativa específica de prevención de riesgos industriales por el manejo de sustancias peligrosas, lo que obliga a la empresa a desarrollar planes de seguridad, sistemas de control y garantías financieras para cubrir posibles daños ambientales o a terceros.
En el plano administrativo, la tramitación no ha recibido alegaciones durante los periodos de información pública ni de audiencia, y ha contado con informes favorables de los distintos organismos implicados, cuyas condiciones se integran en la autorización final.
La empresa dispondrá de un plazo máximo de cinco años para poner en marcha la planta, una vez cumpla todos los requisitos técnicos y ambientales exigidos y presente la correspondiente declaración responsable.
La instalación de metanol verde de La Robla se integra en un conjunto de proyectos energéticos en desarrollo en la zona, que buscan reindustrializar el municipio tras el cierre de la actividad térmica tradicional y convertirlo en un polo de producción de energías limpias y combustibles sostenibles en la provincia de León.
La Junta de Castilla y León sometió el pasado mes de marzo a información pública ka nueva relación de bienes y derechos afectados por la ejecución del proyecto, considerado el proyecto integral de energías verdes más novedoso de Europa.