La Junta consulta a los ayuntamientos para activar la construcción del puente del Esla
Da un plazo de un mes a Gradefes y Valdepolo para que den su conformidad al trazado elegido
Punto aproximado de la carretera de San Miguel de Escalada donde se conectará el puente.
La Consejería de Movilidad y Transformación Digital de la Junta de Castilla y León ha abierto formalmente la consulta a los ayuntamientos de Gradefes y Valdepolo para que, en el plazo de un mes, presenten las alegaciones que consideren oportunas a la alternativa seleccionada para la construcción del nuevo puente sobre el río Esla.
Esta infraestructura está destinada a unir las localidades de San Miguel de Escalada y La Aldea del Puente, conectando la carretera nacional N-625 con la autonómica LE-213. La propuesta escogida de forma definitiva por la administración autonómica es la alternativa 2, cuyo Estudio Informativo y de Impacto Ambiental fue sometido a evaluación ambiental y avalado formalmente el pasado mes de mayo de 2026 por la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio (mediante la Orden MAV/453/2026 publicada en el BOCyL).
Tanto el alcalde de Gradefes, David Sánchez, como el de Valdepolo, Javier Padierna, han mostrado su firme respaldo a este paso administrativo, coincidiendo en la necesidad de acelerar al máximo todos los trámites burocráticos pendientes para que la licitación de las obras se ejecute a la mayor brevedad posible. Para ambos municipios, este proyecto representa una solución histórica e imprescindible para dinamizar y mejorar la conectividad de los pueblos de la ribera del Esla y de Rueda.
El proyecto arrastra una demanda histórica de casi treinta años por parte de los municipios de la zona. Planificado de forma oficial por la Junta de Castilla y León desde 2011, la infraestructura llegó a contar en su momento con una partida asignada de cinco millones de euros —financiada al 50% entre la Consejería de Fomento y la Diputación de León—, así como con la redacción de varias alternativas técnico-ambientales que terminaron demorándose en los despachos.
En la actualidad, las carreteras N-625 y LE-213 discurren en paralelo a lo largo de más de 20 kilómetros sin un punto de cruce intermedio entre Mansilla de las Mulas y Gradefes. Esta desconexión obliga a los habitantes de localidades como San Miguel de Escalada a realizar rodeos de unos 30 kilómetros para cruzar a la margen opuesta y llegar a pueblos como La Aldea del Puente o Quintana de Rueda, una distancia que con el nuevo viaducto se reducirá a menos de 5 kilómetros.
Según los estudios informativos, la nueva infraestructura beneficiará de forma directa a cerca de 3.500 habitantes repartidos en una veintena de núcleos de población. Se calcula que el nuevo trazado acortará el trayecto hacia León en unos 30 minutos, generando un ahorro estimado de unas 40.400 horas de desplazamiento al año para los conductores de la zona. La trazada de la alternativa elegida proyecta una actuación global a lo largo de más de 2,1 kilómetros de trazado (2.151 metros).
La carretera partirá de la N-625 a la altura de La Aldea del Puente, dará continuidad a la comarcal LE-5632 y cruzará la vega agrícola y el cauce mediante un viaducto de 330 metros de longitud sustentado sobre 10 pilares y 11 vanos.
El presupuesto de la intervención global se estima entre los 5,3 y los 7,9 millones de euros. Desde la perspectiva técnica y ambiental, los análisis concluyeron que la alternativa 2 es la opción preferible globalmente en las comparativas multicriterio frente a las demás planteadas. No obstante, al atravesar la Zona Especial de Conservación (ZEC) «Riberas del Río Esla y afluentes», la Declaración de Impacto Ambiental condiciona la ejecución a un estricto paquete de medidas protectoras, como la reposición de infraestructuras de concentración parcelaria afectadas (36 parcelas, seis caminos y ocho obras de riego), protección del dominio público hidráulico, diseño de drenajes adaptados como pasos de fauna y prospección previa de flora y patrimonio arqueológico.
Los ayuntamientos de Valdepolo y Gradefes apoyan que el trazado final entronque directamente hacia la carretera de San Miguel de Escalada y evite atravesar el centro del casco urbano de la localidad, evitando molestias de tráfico pesado a los vecinos. Asimismo, destacan que el diseño aprovecha caminos de concentración en el entorno de la N-625 (entre La Aldea del Puente y la gasolinera), lo que simplificará la tramitación y evitará un gran número de expropiaciones. Transcurrido el plazo de un mes de consulta a las entidades locales, la Consejería de Movilidad abordará la redacción y aprobación del proyecto de construcción definitivo para dar paso, según se espera desde las corporaciones locales, a la presible licitación de los trabajos de construcción.