Los robos acaparan el 73% de las 5.489 infracciones registradas por los agentes durante el año pasado

La Guardia Civil resolvió uno de cada dos delitos y detuvo a 675 personas

Los agentes de la Guardia Civil leonesa lograron resolver uno de cada dos casos registrados el año pasado en la provincia, según se desprende d

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

La labor humanitaria de la Guardia Civil va cobrando cada año mayor peso. Durante el 2002, los agentes realizaron más de 23.600 auxilios a enfermos y heridos, participaron en casi 400 accidentes de tráfico, en 35 incendios y rescataron a seis menores y a 48 montañeros extraviados. También tramitaron 8.393 infracciones administrativas, que incluyen un centenar de estancias ilegales de extranjeros, 127 posesiones irregulares de armas o de objetos peligrosos y casi 600 vulneraciones de las leyes de caza y pesca. Las talas de árboles, los incendios de rastrojos no autorizados, los basureros incontrolados y los perjuicios al medio ambiente generaron 1.871 multas. En el cómputo del año, la Guardia Civil logró detener a 675 presuntos delincuentes involucrados en alguna infracción administrativa o en los 5.489 faltas y delitos contabilizados en el 2002 por el instituto armado. La investigación de los trece delitos contra la libertad sexual concluyeron con el arresto de ocho personas. Operación Nazareno Por otra parte, la Guardia Civil ha desmantelado una red de ocho personas que estafaron más de dos millones de euros a empresas de la comunidad y también de Madrid, País Vasco, Galicia, Andalucía, Castilla-La Mancha, Asturias y Cataluña. Se trata de una organización estructurada en dos grupos. Uno se dedicaba a la compra de productos cárnicos, generalmente ganado vivo, y el segundo compraba materiales de construcción, prendas y material de trabajo, maquinaria de obra, material informático y otros, con almacén para el despiece en Toledo. Las estafas cometidas se extienden prácticamente por toda la península, llegando incluso a detectarse alguna de estas operaciones ilegales en Portugal. Los estafadores creaban una sociedad a nombre de un suplantador, conocido como firmón, y a continuación realizaban pedidos a diferentes proveedores, que eran abonados en el acto. Una vez ganada la confianza de los proveedores, realizaban importantes pedidos, normalmente a través de Internet, cuyo abono era diferido en el tiempo mediante pagarés y cheques. Durante este tiempo se efectuaban los cambios de titularidad de las empresas, de tal forma que no se les podía exigir ningún tipo de responsabilidad, puesto que los nombres de las anteriores empresas no figuraban en ningún registro, ya que eran ficticias. De esta forma, la sociedad se transfería a otro firmón, el cual decía adquirir la sociedad sin deudas y mostraba el desconocimiento de las actividades delictivas mediante documentos oficiales. Como administradores de estas sociedades eran contratadas personas desempleadas o con apuros económicos, a las que se les hacía firmar las escrituras, aperturas de cuentas bancarias, firmas de talonarios de cheques y pagarés en blanco.

Cargando contenidos...