ANTONIO DEL VALLE MENÉNDEZPRESIDENTE DE LA HULLERA VASCO-LEONESA
«Me encantaría que mis nietos continuasen la vocación minera»
Nacido hace 80 años en Reinosa (Cantabria), el doctor ingeniero de Minas Antonio del Valle recibe hoy el homenaje del Colegio de Ingenieros de Minas del Centro de España. Vinculado
Del Valle, arriba en su despacho en Madrid, es homenajeado hoy en León
-Si hace veinte años hubiera podido ver el futuro, ¿hoy existiría la Nueva Mina? -Por supuesto que sí. La Nueva Mina se creó en función de las posibilidades geológicas de la cuenca que no se pueden decir que sean infinitas porque estamos hablando de un recurso no renovable, pero de lo que sí estoy seguro es que existirá mientras sigamos disponiendo de recursos, y tenemos reservas para muchos años. -De ser así, ¿sería cómo la que hoy existe? -Si, creo que la culminación de la Nueva Mina colmó todas mis expectativas tanto en el terreno profesional como personal. No debemos olvidar que la Nueva Mina está considerada como uno de los proyectos de la minería del carbón más importantes de Europa de los últimos años. -¿Cómo se imagina el futuro de las cuencas mineras leonesas, es optimista? -La situación actual de la minería es conocida por todos, sin embargo creo que con el nuevo Reglamento Comunitario se abren unas nuevas y esperanzadoras expectativas que estoy seguro se convertirán en realidad siempre y cuando todos demos el máximo de entrega y esfuerzo. Si actuamos así superaremos todo problema que pueda presentarse. -¿Nuestros nietos seguirán viendo nuevas generaciones de Del Valle mineros? ¿Le gustaría que fuera así? -Es obvio que los cambios generacionales difieren un poco de cuando yo era joven a cómo son ahora mis nietos, sin embargo no cabe duda que me encantaría que alguno de mis nietos siguiese con la noble vocación minera. -La larga crisis que atraviesa la minería tradicional contrasta con el futuro que tienen los ingenieros de minas al salir de la escuela, y con las nuevas especialidades que se abren para estos estudios. -Hay una realidad que existe y siempre existirá y es que todos los recursos primarios salen de la tierra, en consecuencia siempre habrá nuevos especialistas que estudien e investiguen estos recursos. -¿De no haberse apellidado Del Valle cree que hubiera sido ingeniero de minas igualmente? -Sí, por supuesto, no elegí ser ingeniero de minas por apellidarme Del Valle, si no porque fue mi principal vocación, aunque el haber nacido en el seno de una familia minera ayudó mucho, claro. -¿Y empresario? -También, aunque siempre dentro del campo de la minería, como así es. El mar y la minería -¿Y si se hubiese visto obligado a escoger otra profesión, por cuál cree que se hubiera decantado? -En la anterior pregunta respondí que la minería fue mi principal vocación, pero no fue la única. Me hubiese encantado ser marino porque tiene ciertas similitudes con la minería, sobre todo por el sacrificio que supone el ejercicio de ambas profesiones. Poca gente lo sabe, pero yo solicité el ingreso en la Escuela Naval de Marín y rechazaron mi petición por culpa de unos pequeños problemas en la vista. Confiado en el futuro -¿Cree que el nuevo marco que se abre para el sector con la futura reserva estratégica acabará con la incertidumbre permanente que parece amenazar al carbón? -Cómo ya he dicho antes, por supuesto que lo creo y así lo deseo. -¿Considera que Europa y España pueden prescindir del carbón autóctono en sus dietas energéticas? -No, porque tener reservas de carbón autóctono es una garantía de los países de tener una seguridad de abastecimiento energético, tal y como postula el famoso Libro Verde. -Los leoneses le conocen por su trabajo, pero ¿qué otras pasiones tiene Antonio del Valle Menéndez? -Son muchas mis aficiones. Destacaría por encima de todas la literatura y la historia. Me encanta leer, escribir y ayudar en todo lo que puedo a la conservación de la cultura popular. Sirva como ejemplo la edición del facsimilar del Codex Biblicus Legionensis, Biblia Visigótico-Mozárabe de la Colegiata de San Isidoro de León. Por otra parte también practicaba el esquí y el senderismo, pero la edad no perdona. Lo cierto es que la el monte y su fauna son otras de mis verdaderas pasiones.