El concejal de Obras critica que no se acondicionen las entradas a los campos de labranza con gravilla CASTROCALBÓN
La carretera de Pinilla suscita la polémica por el acceso a las fincas
El pueblo de Castrocalbón reclama que se arroje gravilla en los accesos a las tierras de labor situados junto al camino vecinal
El arcén permite la entrada y salida de los campos sin molestar a otros vehículos
El primer teniente de alcalde y delegado de Obras en el Ayuntamiento de Castrocalbón, Manuel Barrio Turrado, de la UPL, criticó ayer que no se quiera arrojar gravilla en los accesos de la carretera de la Valdería, como se le conoce en la zona, que enlaza la provincial LE-110 (La Bañeza-Camarzana de Tera) con la autonómica CL-622 (León-Palacios de Sanabria). Según afirma el edil, «en la Diputación se niegan a realizar esta actuación porque no hay dinero y dicen que es un lujo el arreglo». Hasta el momento, se han arreglado, según Barrio, 1,7 kilómetros de un camino vecinal que, aunque asfaltado, presentaba en su totalidad, y ahora en parte, un trazado sinuoso y una anchura muy escasa, junto al curso del río Eria, para Enlazar Castrocalbón, Calzada, San Félix, Felechares y Pinilla de la Valdería, con una salida a la CL-622 cercana a Nogarejas. Un total de 9,9 kilómetros. Las obras, financiadas por el Fondo de Cooperación Local entre la Junta de Castilla y León y la Diputación, se adjudicaron a la empresa Hermanos Tábara, S.L., por un importe de 144.964,12 euros y se espera que continúe el arreglo de las siguientes fases. «Treinta y dos salidas» El edil apuntó que «conseguimos un carril de deceleración para los accesos a las fincas y esto es de agradecer. Pedimos que se hiciera algo con las treinta y dos salidas a las carretera que existen, pero no nos han hecho caso» -en el tramo arreglado se observa a la izquierda, si se circula en sentido Pinilla, un amplio arcén, que es el carril que cita barrio- y que «echar grava en estas salidas y pisarla no es tan costoso y evitaría que, cuando llueve, los tractores, al salir de los campos, mancharan la carretera de barro». El barro, asegura el concejal, «puede ser causa de accidentes de tráfico y de sanciones para los agricultores. Es cierto que ahora no es una carretera muy transitada, pero se plantea fomentar una ruta turística por estos pueblos, con lo que el tráfico aumentaría». Además, el delegado de Obras justifica la medida en que «el Ayuntamiento firmó una libre disposición de terrenos para ejecutar la obra, hará cosa de dos años, por lo que el proyecto de la carretera contemplaba utilizar para el arreglo un camino con servidumbre de paso».