La Pola de Gordón | El sindicato agrario no aceptó el convenio de acreedores para percibir el 50% de la deuda
Rofer acusa a Asaja de contribuir a la quiebra de la industria láctea
Los dueños aseguran que, de haberse superado el trámite, había grupos que querían reflotarla
Los responsables de la fábrica de quesos y mantequilla Rofer de La Pola de Gordón están muy sorprendidos por la actitud de Asaja en la segunda convocatoria de la junta de acreedores, al no aceptar el cobro del 50% de la deuda que la empresa tenía contraida con los ganaderos por ellos representados. Fruto de la misma, el desenlace más factible para esta empresa es la quiebra o que un «alma caritativa» haga frente al pago de las cantidades que se adeudan a los acreedores y a continuación se ponga manos a la obra para sacar adelante la empresa. Otro proceso que se pondrá en marcha de forma paralela es el Expediente de Regulación de Empleo (E.R.E.) de extinción que puede ser efectivo a mediados de este mes. El representante de los administradores de la industria láctea, José María García Fernández, considera que en la decisión del sindicato agrario Asaja «o bien se ha producido por una falta de coordinación o hay otra serie de intereses en juego que a nosotros no nos constan». A renglón seguido, García aseguró que «no entendemos que se de por fracasado el proceso antes de su conclusión». Por otro lado, tampoco quieren pensar que se trate de un despecho, puesto que con su decisión se ha perjudicado a muchos acreedores. Una vez que se declare la quiebra, el patrimonio empresarial se venderá en pública subasta. Los primeros que cobrarán son los denominados acreedores con derecho de abstención que están formados por el Banco Simeón, la Tesorería General de la Seguridad Social, la Agencia Estatal de Administración Tributaria y el Fondo Español de Garantía Agraria. Aún así, algunos de estos organismos puede que no lleguen a percibir lo que se les adeuda. El informe de la Intervención judicial cifra el pasivo en 1.763.617,38 euros, de los que 1.134.019,84 corresponden a acreedores ordinarios y 629.597,54 a los que gozan del derecho de abstención. Los trabajadores también tendrán preferencia en el cobro. El representante de la empresa también hizo hincapié en el interés que ha puesto la Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento de La Pola de Gordón en buscar fórmulas para tratar de conseguir la viabilidad futura de una industria muy importante para la zona.