La piscina fluvial aprovecha la ribera del Órbigo desde el punto de vista ambiental y social
El pueblo recupera la zona del río con un proyecto destinado al ocio
Una segunda fase contempla construir unos paseos ecológicos y un aula de la naturaleza «La plaza y e
El aperitivo de la inauguración estuvo muy concurrido
Los vecinos de Cebrones del Río no quisieron perderse ayer la inauguración de la piscina fluvial y el parque anexo a esta instalación, obra que ya se ha utilizado este verano y cuyo coste, asumido por la junta vecinal del pueblo, ha ascendido a 175.000 euros. En el lugar estuvieron ayer presentes el alcalde de Cebrones, Pedro Gallego, el presidente del pueblo, Manuel Fernández Cueto, la corporación municipal y los miembros de la junta vecinal, así como José Antonio Rodríguez Barreal, director del máster del protección del medio natural de la Universidad politécnica de Madrid, que ha redactado el proyecto de aprovechamiento social y adecuación paisajística de la ribera del Órbigo a su paso por esta localidad. La idea de construir una piscina fluvial surge tras las inundaciones que anegaron la zona, motivo por el que se ha construido una escollera que protege las instalaciones de las avenidas, a la vez que se añade un valor social al lugar, el de lugar de esparcimiento -junto a la piscina hay columpios y un merendero en el que se puede hacer una barbacoa-, según explicaba el director del máster de la Politécnica. La salubridad del agua de la piscina fluvial se garantiza con la entrada y salida continuas de agua, que antes de entrar en el vaso pasa por un pozo en el que pierde materia en suspensión en caso de que entre turbia por cualquier motivo. La piscina desciende poco a poco hasta llegar a 1,70 metros de profundidad y en los laterales cuenta con unos escalones pensados para que los mayores puedan descansar mientras se refrescan. A la espera de subvenciones Pese a que la pedanía se ha hecho cargo del coste, se espera la respuesta del Ministerio de Medio Ambiente y de la Junta de Castilla y León a propósito de la solicitud de una subvención para esta obra, que provendría de fondos europeos. Una segunda fase prevé continuar la actuación aguas abajo, más allá del puente, con unos paseos y una aula de la naturaleza.