La delegación insta a la empresa a que permita trabajar a los empleados no afectados por el paro
MSP desoye a Trabajo y mantiene el cierre patronal del grupo Oeste
La compañía minera se mantiene en su postura, como en las anteriores jornadas de huelga
Los trabajadores del sector Feixolín, en una imagen de archivo, no pudieron entrar a los tajos
La empresa Minero Siderúrgica de Ponferrada (MSP) volvió a decretar el cierre patronal del grupo Villablino-Oeste en la cuarta jornada de huelga, a pesar del dictamen contrario de la Oficina de la Delegación Territorial de Trabajo. El relevo de las 8.00 horas no pudo incorporarse a su puestos de trabajo y a las 14.27 horas la oficina de Trabajo requirió formal y expresamente a la empresa para que procediera «a la reapertura del centro de trabajo Villablino-Oeste y permitiera la reincorporación a sus puestos de los sucesivos relevos, a fin de que los trabajadores no afectados por la huelga puedan ejercer su legítimo derecho al trabajo». Una hora después la compañía carbonera volvió a decretar el cierre patronal que afectó a 460 empleados de los sectores de Xaral, Feixolín y Calderón, aunque solamente estaban llamados a secundar, en principio, un paro de 24 horas casi un centenar de picadores y de ayudantes que desempeñan esta función en el grupo Villablino-Oeste. Los componentes del turno de las 15.00 horas no pudieron incorporarse a sus puestos, al igual que los relevos sucesivos. Sin justificación El comité de empresa de MSP reiteró, una vez más, que «el cierre patronal no se justifica en absoluto porque la ausencia de los picadores no frena de forma grave el proceso de producción, puesto que los trabajadores que no se acogen al derecho de huelga llegan al 90% de la plantilla del grupo y se les puede dar ocupación y obtener un rendimiento adecuado». Una postura, que por parte de la compañía, «es absolutamente opuesta» ya que considera que la paralización de la actividad extractiva por parte del colectivo de picadores impide que el resto de categorías puedan desempeñar su trabajo. MSP continúa insistiendo en que la solución al conflicto pasa por el cronometraje de los destajos y obtener así un precio más justo y acorde a las posibilidades. Los sindicatos reivindican un precio de doce euros por cada chapa y la patronal oferta una cifra que se sitúa en menos de la mitad. Las posiciones entre ambas partes están bastante alejadas y todo apunta a que se cumplirán todos los paros.