El pedáneo exige la construcción de aceras y la colocación de badenes para evitar accidentes

Los vecinos de Murias se plantean movilizaciones por la LE-142

Los afectados recogen un centenar de firmas para hacer llegar su queja a la Administración

La imagen muestra la carretera LE-142 entre Astorga y Ponferrada a su paso por Murias de Rechivaldo

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Maite Almanza - astorga
León

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Los vecinos de la pedanía astorgana de Murias de Rechivaldo estudian preparar movilizaciones para exigir la adopción de medidas que aumenten la seguridad de la carretera LE-142 a su paso por el pueblo, según confirmó el presidente de la junta vecinal, Vicente Alonso Morla. Los afectados no descartan solicitar autorización para proceder al corte temporal del vial, que une Astorga y Ponferrada, como señal de protesta, indicó el pedáneo. Además, los propios vecinos iniciaron una campaña de recogida de firmas y lograron más de un centenar de rúbricas. Morla explicó que el vial, competencia de la Junta de Castilla y León, carece de aceras, lo que obliga a vecinos y visitantes a caminar por las cunetas, y que el problema se agrava con el paso frecuente de camiones de gran tonelaje «que no dejan espacio para los peatones». El pedáneo señaló, además, que en el cruce del vial con la calle que conduce a la iglesia «no hay visibilidad, hay que salir casi a la carretera para ver si vienen vehículos, y éstos muchas veces no respetan los límites de velocidad». Morla añadió que «hasta ahora ha habido dos accidentes menores, pero ha sido por suerte, porque la carretera soporta mucho tráfico». Murias se encuentra en pleno Camino de Santiago y cerca de una de las localidades maragatas más visitadas: Castrillo de los Polvazares. «En el plan de carreteras» «La LE-142 está incluida en el plan regional de carreteras 2003-2007, con siete millones de euros, en su tramo Astorga-Molinaferrera», dijo el pedáneo, que reclamó a la Junta que agilice su mejora e indicó que llevaba desde 1999 intentando, sin éxito, solucionar este problema, con diversas gestiones ante responsables autonómicos. Morla exigió la construcción de aceras y la colocación de bandas rugosas para limitar la velocidad de los vehículos, así como la instalación de un paso de peatones en el cruce con la calle Carolina Otero, que conduce a la iglesia del pueblo. El pedáneo añadió que «el alumbrado público está colocado desde hace 25 años y los puntos de luz están a cien metros de la carretera».

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