Cultura no habilitará una partida extraordinaria por considerar que la actuación no es urgente
La Junta asumirá la restauración total de la torre rosada catedralicia
Jaime Lobo promete ayuda para finalizar la mejora de los retablos de Sancti Spiritus
Jaime Lobo conoció la restauración del retablo de San Francisco Javier en la iglesia del convento
El jefe del Servicio Territorial de Cultura de la Junta de Castilla y León, Jaime Lobo, comprometió ayer el respaldo de esta Administración a la restauración de la torre rosada de la Catedral de Astorga, una de cuyas cornisas se desprendió hace unas semanas. Lobo, que recibió los trabajos de recuperación de uno de los retablos de la iglesia del convento de Sancti Spiritus, indicó que aquella actuación tendrá carácter integral y no se limitará sólo a la mejora de las cornisas, dada la necesidad de colocar un andamio para intervenir, lo que supone, apuntó, gran parte del coste de las obras. Las labores no serán ejecutadas este año, dado que los presupuestos autonómicos, ya aprobados, no contemplaban esta eventualidad. «Habríamos consignado un presupuesto extraordinario si hubiera sido algo de urgencia, pero no es así», señalo Lobo, que consideró que «la torre está protegida y parece que no hay peligro de más derrumbes». «Actualizar» Lobo, y la arquitecta territorial, Amelia Biain, indicaron que la Junta aún no tiene fecha para intervenir en la torre y que esta actuación seguirá el curso normal previsto en el plan director que sirve de base a la recuperación de la catedral, aunque «será necesario actualizar la valoración económica» de los trabajos, apuntó Biain, dado que dicho documento fue aprobado en 1997. Lobo expresó su deseo de que la espera sea lo más corta posible. Además, el jefe del servicio de Cultura comprometió una aportación de su departamento para recuperar el retablo de San Cristobal en la iglesia del convento de Sancti Spiritus. La obra, del siglo XVIII, es la única pendiente de recuperación en el templo, dado que el convento ejecuta en la actualidad la mejora de los dedicados a la Virgen de la O y a San Antonio y finalizó hace unas semanas el que adorna el altar mayor. Sus daños son similares a los que fueron apreciados en el retablo de San Francisco Javier, ya restaurado: suciedad, grietas e inestabilidad de algunas piezas, entre otros problemas. Ambas obras muestran similares características y materiales. Al acto de ayer acudieron dos religiosas de clausura en representación de la comunidad.