San Justo de la Vega | Los devotos hicieron las cuatro invocaciones tradicionales
Mil quinientos romeros arropan al patrón en la subida al crucero
Los asistentes recogieron guijarros en el camino para pedir un deseo a santo Toribio
Los mozos pujan la talla de santo Toribio en la subida al crucero
Unos mil quinientos romeros, según la organización, acompañaron ayer al patrón de San Justo de la Vega, santo Toribio, en la tradicional procesión de subida al alto del crucero con la que comenzó el día grande de las fiestas de la localidad. Los dos pendones, el juvenil y el oficial, estiraban sus telas al viento al inicio de la comitiva mientras a lo lejos se escuchaban las notas musicales de la Asociación Cultural Justo y Pastor de la localidad, el estallido de los cohetes y el alegre repicar de las campanas de la iglesia. En el camino de tierra que conduce a la cruz de piedra, uno de los monumentos fundamentales del Camino de Santiago, los mozos tuvieron alguna que otra dificultad con las varas, que parecían querer doblarse ante la presión de la fuerte brisa. Tras ellos, oleadas de romeros caminaban a buen paso, deteniéndose unos segundos para recoger guijarros del camino que después depositarían, a modo de humilde ofrenda, a los pies o en los brazos de la cruz de madera que, según la sabiduría popular, un obispo asturicense ordenara colocar hacia 1738 como recuerdo de la ubicación de una ermita dos siglos antes. Con ello esperaban la intercesión del santo para el cumplimiento de un deseo. Los mozos que, por turnos, pujaban la pequeña talla, del siglo XVIII, también cumplieron con este ritual mientras, a poca distancia, esperaban las mujeres que portaban la imagen de la Virgen del Rosario, bellísima, de la que ya en 1610 hay constancia de que una cofradía de la localidad le dedicaba la fiesta de su onomástica el primer domingo de octubre, según las investigaciones de Manuel Miguélez, juez de paz en la localidad. El pedáneo, Lorenzo Cuervo, y el alcalde, Avelino Vázquez, junto al propio Miguélez, entre otras autoridades, cerraban la comitiva. Rituales El cortejo hizo una parada, ya en el regreso, ante el crucero, para cumplir con otro de los rituales de la celebración: las cuatro invocaciones que los devotos dedicaron a san Bartolomé del Cueto, la Virgen del Camino, la de Castrotierra y Nuestra Señora de la Majestad de la Catedral de Astorga. Este acto, que los romeros realizaron a los cuatro puntos cardinales y que incluyó el canto del Regina Caelli , coincide con las tradicionales rogativas a san Marcos y la bendición de los campos. Vecinos, comarcanos e hijos del pueblo repitieron las invocaciones a la entrada de San Justo de la Vega, donde antaño se levantaba la población, ya en el regreso de la procesión. La localidad disfrutará todavía hoy y mañana de dos intensas jornadas festivas, algo más profanas que la de ayer, que incluirán representaciones teatrales, bailes, verbenas, juegos infantiles o una chocolatada popular.