Argimiro Alonso recibe el homenaje popular, tras 50 años de sacerdocio
Argimiro Alonso, a la izquierda, recibiendo la placa conmemorativa
La localidad de Reyero realizó un homenaje al sacerdote Argimiro Alonso González, natural de Reyero por la celebración de las bodas de oro sacerdotales, por lo que se le entregó una placa. Argimiro Alonso empezó a estudiar en la Universidad Pontifícia de Comillas en 1944 donde hizo tres curso de latín y tras enfermar continuó estudiando en León donde terminó latín y filosofía. Regresó de nuevo a Comillas para estudiar teología y fue ordenado sacerdote en 1956 siendo su primer destino Cistierna como coadjutor y profesor en el antiguo colegio de las madres dominicas de Cistierna. Dos años más tarde fue trasladado a Olleros donde permaneció como párroco durante once años y medio. Finalmente fue trasladado a León en la parroquia de San Martín, donde aún continúa. En el acto de homenaje del pueblo de Reyero, Argimiro, quiso a su vez quiso rendir un homenaje a su padre Nicolás Alonso, que fue maestro en Reyero en unas escuelas que llegaron a contar con cuarenta alumnos. «De su escuela han salido algunos alumnos muy aventajados, personas que son maestros, catedráticos de instituto y universidad y empresarios. Fue una de esos maestros inteligentes y preocupados por la formación de los niños».