Colinas califica de relato lírico la prosa de «Leyendo en las piedras»
Antonio Colinas volvió a sus orígenes, a La Bañeza, para presentar su último libro: Leyendo en las piedras , una serie de relatos que, sin embargo, forman «una novela corta si se eliminan los títulos» de éstos, como le indicaron en Siruela, la editora de esta obra, cuando la entregó su autor. La presentación de Leyendo en las piedras sirvió a Colinas para felicitar a Gamoneda por el Cervantes y recordar a otros recién galardonados leoneses y para recordar que La Bañeza, «además de mirar hacia las riberas y el páramo, lo hace también hace el monte», escenario de una obra que encierra dos viajes: uno de paisajes y, «el más importante, el interior, el que supone el reencuentro del protagonista consigo mismo», un tema «recurrente en mis últimos libros». Mundo interior y universales La instrospección y lo concreto en el libro de Colinas no suponen, a juicio del escritor, el encarcelamiento en un mundo interior. «Es un libro abierto, en el que se plantean un buen número de preguntas» y en el que, pese al fondo autobiográfico, «no podemos olvidar que nos encontramos ante una ficción», subrayó. Colinas destacó que su última publicación encierra la necesidad de redención del mundo rural, las leyendas del noroeste peninsular, «una importante presencia femenina» y un sustrato poético que le llevan a calificarlo como «relato lírico». Antes que el escritor intervinieron en el acto de presentación el concejal de Cultura del Ayuntamiento de La Bañeza, Tomás Gallego -ubicó el título entre la memoria y el misterio, «en la vuelta a lo sagrado» y en «las eternas preguntas»-, el Catedrático de la Universidad de León José Enrique Martínez -basó su intervención en «el simbolismo que trasciende las ruinas» y cuyo paradigma es la piedra, en la interpretación subjetiva que la memoria realiza del pasado y en la importancia del territorio- y el arquitecto Luis Pedro Carnicero -construyó su reseña con los bloques que le ofrecen el conocimiento de la persona, del escritor y de su obra-. Colinas reconoció como presentadores ideales a Martínez y Carnicero.