Pérez Ruiz, ex presidente de la Diputación, asistió al acto, en el cementerio municipal
El PSOE homenajea al primer alcalde socialista que gobernó Astorga
La agrupación local depositó una corona de flores en la tumba de Miguel Carro Verdejo
Una corona de flores adornó la tumba del alcalde fusilado
La agrupación socialista de Astorga rindió ayer homenaje a Miguel Carro Verdejo, primer alcalde del PSOE que tuvo la ciudad, que murió fusilado tras el estallido de la Guerra Civil Española. El acto se desarrolló en el cementerio de la localidad y congregó a un centenar de personas junto a la tumba en el que reposan los restos del ex regidor, junto con los de sus padres. Al son de la viola , la responsable de la agrupación, Victorina Alonso, y el alcalde, Juan José Alonso Perandones, llevaron hasta el mausoleo una corona de flores rojas, azules y amarillas. Alonso fue la encargada de introducir el acto, mientras que Perandones evocó la figura de su homólogo que evitó el enfrentamiento entre una columna de brigadistas asturianos y los militares del acuartelamiento Santocildes. Los brigadistas pasaron de largo, pero los militares del bando nacional no cumplieron su promesa de no tomar represalias y fusilaron a Carro Verdejo. Versos para el recuerdo Fermín Carnero, presidente de la Fundación 27 de Marzo, de la UGT, recordó a los más jóvenes la lucha que ha supuesto la consecución de las libertades civiles. «Se lo han encontrado todo hecho», señaló el ex secretario general de la UGT en Castilla y León que exhortó a la juventud a mantener una actitud de vigilancia ante las amenazas que se ciernen contra la libertad. También intervino el ex presidente de la Diputación de León, Alberto Pérez Ruiz, el poeta astorgano Ángel Casado, Luis Miguel Alonso Guadalupe, así como afiliados al Partido Socialista. Quienes tomaron la palabra lo hicieron para recitar versos de Lorca, José Agustín González o poemas compuestos por ellos mismos. El encargado de cerrar el homenaje a Carro Verdejo fue Alejandro Villazala, que tocó el violín. Posteriormente, los asistentes se dirigieron a la fosa común del cementerio, donde depositaron unas flores en honor de todos los fusilados durante el conflicto. Las notas de la trompeta, que hizo sonar un hijo del concejal Joaquín Carro, pusieron fin a esta segundo homenaje. Los responsables de la agrupación local se mostraron gratamente sorprendidos por la afluencia de público al homenaje.