La alcaldesa no cree que el barrio de Colominas se enfrente a «una plaga de ratas»
Durán asegura que el Ayuntamiento ejecutará un plan de desratización
Los vecinos tienen miedo de que puedan surgir focos de infecciones por los animales Un barranco en medio del
Uno de los locales de donde los vecinos del barrio de los Travesedos denuncian que salen las ratas
La alcaldesa de Villablino, Ana Luisa Durán, anunció ayer la adopción de medidas que se llevarán a cabo desde el Ayuntamiento para atajar la plaga de ratones que, desde hace años, afecta periódicamente al barrio de Los Travesedos, perteneciente a la localidad lacianiega de Colominas. La regidora del PSOE comprometió, para esta zona del municipio, no sólo el desarrollo de los trabajos de desratización sino también otra serie de actuaciones paralelas, como el asfaltado de un tramo de pavimento que se encuentra en mal estado en este barrio. Plaga de ratas Con respecto a la presencia de roedores, detectada por diversos vecinos, Durán consideró que no cree que Colominas se enfrente a «una plaga de ratas, sino que, más bien, se trata de pequeñas cantidades de roedores que provienen de una serie de locales que se encuentran deshabitados y sucios y de los que se desconoce el propietario». Los habitantes de este barrio aseguraron que «el hombre que se hace cargo de dichos locales nos afirmó que los bajos eran propiedad de una empresa de Sevilla, pero no nos dio la dirección ni el número de teléfono». Los vecinos de Los Travesedos se enfrentan a este problema desde hace ya varias décadas, si bien a principios de los años 90 el departamento de Sanidad, entonces dependiente del Gobierno central, abandonó las labores de desratización en estos inmuebles y sus inmediaciones al tratarse, según su versión, de locales privados. Por su parte, algunos de los vecinos de Colominas manifestaron que «ante el temor de que puedan surgir focos de infecciones por la presencia de estos animales, solicitamos al Consistorio que reemplace la puerta de madera que acondiciona la entrada de uno de estos locales, por otra de mejor calidad». Condiciones lamentables Además del problema con las ratas, los vecinos denunciaron que «varias de las aceras están hundidas, en una calle que mide más de 100 metros sólo contamos con cuatro farolas que ni siquiera están encendidas todos los días y una sola alcantarilla para todo el vecindario, lo que provoca que en invierno se inunden las carboneras, el pavimento de algunas carreteras está en un estado lamentable y lo peor y más peligroso de todo, al final de la calle hay un pequeño barranco donde los niños pueden caerse con suma facilidad». Los habitantes de Los Travesedos exigieron al Ayuntamiento «que tome medidas» y que «de una vez se decida a arreglar el barrio y dignificarlo».