| Reportaje | Entre las marionetas y la improvisación |

Bambalina presenta la función

El logotipo del Curso de Teatro se conviertió en títere para narrar parte del espectáculo con el que concluyó la cuarta edición del seminario que organizaba el Ayuntamiento

Algunos alumnos del curso posan ante el teatrillo preparado para la función de anoche

Publicado por
A. Domingo - la bañeza
León

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A unos metros del viejo Pérez Alonso se clausuró a primera hora de la noche de ayer el cuarto Curso de Teatro de La Bañeza, un intento del Ayuntamiento de La Bañeza para que, a medida que se van colocando los ladrillos del edificio, se cree una cantera de actores y una afición a las artes escénicas. Este año, la Asociación Cultural El Templete, de La Bañeza, ha sido la encargada de impartir el seminario, en el que el aspirante a actor más joven tenía 12 años y uno de los más mayores acudía a las clases con sus dos nietos. Fascinados al ver a su abuelo construir marionetas, no quisieron perderse el resto de las lecciones, en una añadido pintoresco del curso. Pero el curso no sólo han sido títeres, también se ha trabajado la interpretación y la improvisación, en una técnica en la que se intenta que el aprendiz de artista empatice con el público manifestando emociones, tal y como explicaba Elvira Santos, responsable de este área, junto con Javier González. Bambalina, logotipo del curso convertido en marioneta, abrió la escena como narradora de historias, con personajes como el perro Lolo, construído con una alfombra vieja y un brick de leche, con ojos de tapones de botella. Es la idea del reciclado llevada al pequeño teatrillo, con el burro de bayeta para limpiar el polvo que no sabía las letras y otros personajes nacidos, por ejemplo de un tenedor de palo. Títeres de guante, calcetín -en el más estricto sentido de la palabra- y de varilla, como el abecedario que el asno aprende en sueños. Las notas musicales y El guitarrista y la «t» formaron parte del espectáculo. De la historia al personaje Los alumnos del curso crearon en primer lugar las historias para, después, crear las marionetas, los títeres que actúan en ellas y dotándoles de los caracteres que más se ajustan a su papel: el color del pelo, los ojos, si es adecuado el colorete... El público pudo ver anioche en una presentación por ordenador cada paso seguido en este proceso. El único títere que no surge así del proceso es Bambalina, ideada por el bañezano Antonio Odón Alonso. Bambalina, con cuerpo de velero, una falda que es una hola del mar y el viento como melena, ha pasado ya por tres estadios: anagrama del curso, marioneta y escultura. El primero y el tercero se deben a su creador, mientras que el títere, es cosa del curso, donde tomó forma de marioneta. El segundo apartado En lo que se refiere a interpretación, los alumnos del curso organizado desde el Ayuntamiento de La Bañeza mostraron a los presentes en el salón de actos del Centro Cultural Infanta Cristina distintos ejercicios, con escenas de la obra Oh, papá, pobre papá, mamá te ha metido en un armario y a mí me da tanta pena -interpertada por los miembros de El Templete desde el verano pasado hasta la primavera ha interpretado con gran éxito en La Bañeza y en otras localidades-, El alcalde de Zalamea y Un sombrero lleno de lluvia . Destacó la desnudez del decorado, la falta de atrezzo para concentrar toda la atención del público en los alumnos. También se realizaron improvisaciones en las que bastó la presencia de dos actores sobre el escenario y el conflicto que desencadene la postura de cada un de ellos y les haga adquirir un rol. Basta un espectador que siga el entramado que se va creando para que haya teatro, señaló Elisa Santos. El alcalde de La Bañeza, José Miguel Palazuelo, y la concejala de Cultura, Carmen de la Torre, entregaron a los veintidós alumnos, al término de los títeres, el reportaje de creación y las interpretaciones, los diplomas acreditativos del curso realizado. Por otra parte, la Asociación El Templete ha representado este verano en La Bañeza, dentro del programa de las fiestas patronales, la obra Pareja abierta, de Darío Phoe y Franka Rame.

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